El inicio de todo se remonta al  año 1886, cuando el farmacéutico John S. Pemberton creó Coca-Cola en Atlanta - Estados Unidos -, luego de mezclar una serie de extractos vegetales con agua carbonatada. Por aquel entonces, Pemberton no imaginó que estaba a punto de iniciar un legado de éxito innovador en diversos países del mundo, entre ellos, el nuestro.

Luego de su éxito en distintos países del mundo amplió su oferta y lanzó productos emblemáticos (como Fanta, en 1940, y Sprite, en 1961). En 1941, Coca-Cola llegó a Bolivia y, a partir de entonces, continuó desarrollando nuevas propuestas.

En línea con este proceso de innovación constante, en 2016,  presenta su estrategia global de Marca Única, a través de la cual  transfiere la fuerza y el atractivo de su marca emblema para integrar las variantes de Coca-Cola y potenciar sus versiones bajas y sin calorías. Así, todas las variantes de Coca-Cola serán igualmente cercanas, atractivas y accesibles para el consumidor, facilitando la posibilidad de que cada uno elija de acuerdo a sus necesidades y gustos.

Desde su llegada de Coca-Cola a Bolivia, 74 años atrás, la Compañía ha tenido presente un objetivo invariable: ofrecer, a través de constantes cambios y procesos de innovación, productos que satisfagan los gustos y estilos de vida de cada uno de sus consumidores.

Coca-Cola llega a Bolivia gracias a las gestiones del empresario Alejandro Vázquez, quien logró obtener la franquicia, en 1941. El 24 de diciembre de ese año, Vásquez, oriundo de San Pedro, La Paz, destapa la primera botella de Coca-Cola producida en nuestro país.

Tras el éxito de la bebida, en 1943, Vásquez, crea la sociedad anónima VASCAL. Ese mismo año, recibe de la Compañía Coca-Cola, la primera felicitación por el record de ventas de la región.

El despegue definitivo de los productos Coca-Cola en Bolivia se consolida el 3 de Julio de 1995, cuando VASCAL S.A vende la franquicia a Embotelladoras Bolivianas Unidas – EMBOL S.A, que transforma los procesos de las áreas de administración, distribución y producción en las plantas existentes en La Paz, Cochabamba y Oruro.

El nuevo directorio se propone entonces un ambicioso proyecto de modernización y pone en marcha un salto tecnológico, automatizando los procesos de producción e introduciendo nuevos envases y equipos de frío.

La mejora en el sistema de distribución y el crecimiento económico de la Compañía pronto logra resultados significativos. El más importante es la adquisición en 1996 de las plantas de Santa Cruz, Sucre y Tarija, a través de la cual EMBOL pasa a administrar el 94% del negocio Coca-Cola en Bolivia.

Buscando innovar de manera constante en el mercado de las bebidas gaseosas, ese mismo año, EMBOL S.A. introduce en el país la botella retornable de plástico de dos litros y, un año después, pone en el mercado el envase no retornable.

Hoy, el Sistema Coca-Cola de Bolivia está conformado por dos socios embotelladores: EMBOL S.A. y Nudelpa. Esta última, se unió a la Compañía en agosto de 1982. Y desde aquel día produce y distribuye el refrescante sabor de Coca-Cola en los mercados más importantes de las ciudades del departamento de Beni  y Pando.

Actualmente en Bolivia, la Compañía cuenta con 28 opciones en seis categorías: gaseosas, aguas, jugos, isotónicas y energizantes, de las cuales el 17% son bajas o sin calorías.