Para Moisés Mamani, como para muchos bolivianos, el reciclaje es su principal fuente de trabajo. Él y toda su familia se dedica a acopiar botellas PET, entre otros materiales, para luego entregarlos a la empresa EMPACAR, donde todo ese plástico se utilizará para la fabricación de nuevos envases.

Todos los días, Moisés, de 43 años, llega desde Viacha, ubicada a 22 kilómetros de la ciudad de La Paz, a su tienda en Villa Copacabana llamada “Cobra”. Ahí, recibe al menos a 50 personas que diariamente le llevan envases de botellas de plástico de todos los tamaños y colores.

“En las mañanas tenemos una fila de personas que vienen a entregar los envases, al día generalmente entran 200 kilos de botellas”, explicó Mamani.

El acopiador de botellas de plástico, Moisés Mamani, junto a su esposa Judith Laruta en su tienda de recolección de materiales reciclables “Cobra”.

La mayoría de estas personas son los denominados “segregadores”, que recolectan las botellas entre los residuos domiciliarios, de restaurantes o de colegios para luego venderlas a tiendas como la de Moisés. Al igual que ellos, él junto a su esposa también van a recoger los envases de plástico de casas o restaurantes, para así juntar la mayor cantidad posible.

Una vez recolectadas las botellas, Moisés se encarga de pesarlas, aplastarlas y separarlas por colores, para finalmente introducirlas en unos saquillos blancos, donde agrupa 60 kilos en envases plásticos. “El 70% de las botellas que traen son de Coca-Cola, Fanta o Sprite”, expresó.

Cuando logran reunir 28 saquillos blancos llenos de botellas, que pesan más de una tonelada, los entrega a la empresa EMPACAR, que se encarga de realizar un riguroso procedimiento de revisión, clasificación y proceso para que esos envases se conviertan en PET PCR, o resina reciclada, que se utiliza en la fabricación de otros envases de Coca-Cola.

Así, con la ayuda de recolectores como Moisés, en 2017 la Compañía logró utilizar el 30% de resina reciclada en la elaboración de nuevos envases. Este, es un logro que posiciona a Coca-Cola como líder en el reciclaje de plástico en el país.

Reciclar: Un trabajo en familia

La cadena del reciclaje brinda trabajo a familias enteras que han hecho de la reutilización su forma de vida y su principal fuente de trabajo. La esposa de Moisés, su hijo, sus cuatro cuñados, sus sobrinos y su suegro también tienen tiendas donde acopian botellas de plástico.

“La familia de mi esposa comenzó este negocio hace 20 años, y nosotros llevamos más de 12 colaborando. Trabajamos en familia, desde mis cuñados, mi esposa, mi hijo y mis sobrinos”, relató Moisés.

Toda su familia tiene en total ocho tiendas de acopio en La Paz y El Alto, que se han convertido en la principal fuente de dinero para todo el núcleo familiar.

Ellos se ponen de acuerdo para entregar las botellas PET en conjunto, logrando un total de cinco toneladas a la semana, y con al menos 18 al mes. “Todos estamos conscientes de lo importante que es reciclar”, finalizó.

Solo en La Paz existen al menos 180 tiendas de acopio, y en El Alto el número aproximado de acopiadoras de envases de plástico y otros materiales que pueden ser reutilizados puede llegar a los 280.

Si quieres conocer más sobre el proceso de fabricación de las botellas PET de Coca-Cola haz click aquí