Una de las experiencias más anheladas para los aficionados de Coca-Cola, es descubrir los maravillosos objetos únicos y piezas de colección hay en el salón de archivos de la Compañía en Atlanta, Estados Unidos.

Te invitamos a disfrutar de esta aventura. Solo necesitas ponerte cómodo y déjate llevar con las descripciones de este mágico lugar.

Al entrar a la habitación encuentras muchos pasillos, con estantes que llegan hasta el techo. En ellos hay docenas de botellas originales, materiales conmemorativos de edición limitada, latas y objetos de colección que abarcan los últimos 130 años de historia de Coca-Cola.

Cada objeto tiene una historia única. No es una excursión de la que se puede disfrutar en un solo día. Por ello, escogimos cinco de los más increíbles elementos y los mostramos aquí para el disfrute de todos los fanáticos peruanos.

El chicle de Coca-Cola

Disponible durante la primera década de 1900, el chicle Coca-Cola se produjo en sabor hierbabuena y menta. La Compañía otorgó los derechos de distribución a la empresa Franklin-Caro, que se encargó de que el producto llegara a los mayoristas.


Fuente de soda de mármol


Esta fuente de soda es una muestra que utilizó la Corporación John Matthews para vender sus productos de mármol adornados a principios del siglo XIX. El dueño de esta empresa, John Matthews, era un estadounidense de origen inglés y tenía un apodo genial: "el rey de la fuente de soda", además su equipo era el mejor en la fabricación de agua carbonatada.


Relojes de neón de Coca-Cola

En la década de 1940, estos relojes de mesa eran una forma práctica y extravagante para hacer publicidad de Coca-Cola. Sus colores vivos son similares a los restaurantes de la época retro de Lima, ¿Se imaginan tener uno en casa?


Relojes de cúpula de Coca-Cola

Estos relojes de cúpula en vitrinas fueron ofrecidos como regalo de aniversario a nuestras embotelladoras, las empresas que fabrican y distribuyen las bebidas. A pesar de su pequeño tamaño, tienen cientos de detalles hermosos y muy bien elaborados.


Calendario de escritorio Coca-Cola

Estos calendarios personalizados eran un elemento básico de oficina en la década de 1950. En la actualidad, tenerlo en cualquier escritorio peruano sería un lujo y un objeto decorativo invaluable.


La lista podría seguir, pero guardaremos algunos secretos para después. Los archivos de Coca-Cola son un espacio único, lleno de algunos de los artefactos más inusuales y elegantes que sirven como testimonio de la longevidad y el rico patrimonio de la empresa.