Hace 75 años Coca-Cola empezó a fabricarse en Bolivia y, desde entonces, se ha vuelto parte de la vida cotidiana de las familias bolivianas. Ya sea un almuerzo con los seres queridos, un concierto, una kermesse, una salida con amigos o una fiesta, el rojo y blanco de Coca-Cola acompaña nuestros momentos.

Pero ¿cuál es la historia de Coca-Cola en Bolivia? La llegada de la bebida a este país comenzó a gestarse en 1938, cuando el empresario Alejandro Vásquez Maldonado adquirió la franquicia. Así, la primera fábrica de la Compañía se instaló en la calle Nicolás Acosta, en la tradicional zona de San Pedro, en La Paz.

Fue en la Nochebuena de 1941 cuando Vásquez embotelló la primera bebida producida en el país. Cuentan que la primera persona en probarla fue María Maldonado, la madre del empresario.

El año 1943 estuvo marcado por dos momentos importantes. El primero fue la decisión de Vásquez de crear la sociedad anónima Vascal, embotelladora y comercializadora de la marca. Y el segundo se produjo en octubre, cuando Bolivia recibió una felicitación de la Compañía tras superar, por primera vez, el récord sudamericano de ventas, con casi 28.000 cajas de Coca-Cola vendidas.

Un camino de crecimiento

El avance fue a paso firme, y ello requirió ampliar las instalaciones en La Paz y abrir unas nuevas en Cochabamba. Ya en 1979, fue inaugurada la nueva planta en La Paz, situada en la zona de Río Seco, y en 1981, se abrió una segunda planta en Cochabamba.

El despegue definitivo de los productos Coca-Cola en Bolivia se consolidó el 3 de julio de 1995, cuando Vascal S.A transfirió la franquicia, mediante la venta a Embotelladoras Bolivianas Unidas - Embol S.A. La nueva firma transformó todos los procesos de las áreas de administración, distribución y producción en las plantas embotelladoras que ya existían en La Paz, Cochabamba y Oruro.

El nuevo directorio se propuso un ambicioso proyecto de modernización. Esto significó dar un salto tecnológico, automatizando los procesos de producción e introduciendo nuevos envases y equipos de frío.

La mejora en el sistema de distribución y la constante capacitación de los profesionales y técnicos pronto rindieron frutos.

Otro hito dentro de las innovaciones promovidas por Embol S.A en el mercado de las bebidas gaseosas, fue la introducción en el país de la botella retornable de plástico de dos litros. Al año siguiente uno más: se lanzó el envase no retornable.

En la actualidad, el Sistema Coca-Cola de Bolivia está conformado por dos socios, Embol S.A y Nudelpa, con plantas de procesamiento en los departamentos de La Paz, Santa Cruz, Tarija y Beni y una de tratamiento de agua en Cochabamba.

El compromiso de la Compañía con Bolivia no se ha detenido, ya que en la última década se registraron importantes hitos, entre ellos, el lanzamiento de productos, como las opciones sin calorías de Coca-Cola, Fanta y Sprite, así como de Powerade, Fanta Papaya y Jugos del Valle.

Coca-Cola sigue escribiendo nuevas páginas en esta historia que comenzó hace 75 años.