El bienestar de los consumidores y de la comunidad son premisas clave para Coca-Cola. En ese sentido, la Compañía trabaja en reducir su huella de carbono y, para ello, pone el foco en la gestión eficiente de materias primas. Lo hace, por ejemplo, mediante un innovador programa para fabricar botellas nuevas a partir de envases reciclados.

Esta iniciativa se llama Botella a Botella (B2B) y consiste en el uso de resina PET reciclada para la elaboración de nuevos envases. El programa tiene alcance mundial y está vigente en Bolivia desde 2010. Su meta es doble: reducir la huella de carbono que el Sistema genera en sus procesos industriales y, a la vez, dar un valor agregado al material post-consumo en el proceso del reciclaje.

A través de B2B, se busca recuperar al menos el 50% de las botellas que la Compañía pone en el mercado. Actualmente, en Bolivia se ha llegado a incorporar en los envases de todo el portafolio, hasta un 10% de resina reciclada y este año se apunta a alcanzar el 30%. Pero, además, la Compañía trabaja en la reducción del peso de los envases para utilizar la menor cantidad de material plástico (o PET) posible.

La fabricación de botellas dentro de esta iniciativa es apenas un eslabón dentro de todo un proceso mayor para reducir, reciclar y reutilizar los materiales de los envases. Todo esto, sin perder de vista los altos estándares de calidad, producción e inocuidad que garantizan la seguridad del portafolio de bebidas que ofrece la Compañía junto a sus socios embotelladores Embol y Nudelpa.