Más de dos millones de personas dependen, en el departamento Santa Cruz, del agua de los ríos Grande y Piraí y cientos de pequeños productores se abastecen de ella para regar sus siembras. Proteger este recurso vital para la vida y la economía no es menor y a ello se abocaron la Fundación Natura de Bolivia y la Fundación Coca-Cola.

El innovador proyecto busca proteger los acuíferos –dos de las cuencas más importantes del país para consumo humano– e involucrar a la comunidad para lograrlo.

Para ello, las fundaciones decidieron recurrir a la implementación de Acuerdos Recíprocos por Agua (ARA), un esquema que nació en Bolivia –y que ya se usa en otros países de la región– para articular el trabajo conjunto mediante el desarrollo de acciones concretas de conservación y, así, generar un cambio de actitud hacia el medioambiente. 

Guillermo Gonzales-Quint Reina durante la firma de los Acuerdos Recíprocos por agua.

Mediante el ARA se busca no sólo que municipios y cooperativas locales se comprometan con esta iniciativa, sino también los propietarios de tierras aguas arriba de la cuenca –que recurren a la deforestación para la siembra de cultivos y para el pastoreo del ganado– y a las personas que viven aguas abajo y son consumidores directos.

Con estos acuerdos, Coca-Cola busca proteger la biodiversidad de los bosques existentes y mantener la cantidad y calidad de agua de las cuencas boscosas, además de reabastecerlas con al menos un millón de metros cúbicos.

Contra la desforestación

Los ARA buscan un cambio de comportamiento a través de incentivos económicos y no económicos y el fortalecimiento de la capacidad institucional. En este sentido, los propietarios disminuyen la incursión del ganado y son compensados por sus esfuerzos de conservación por parte de los usuarios de cuenca baja en forma de alternativas de desarrollo tales como cajas apícolas, plantones de árboles frutales y sistemas de riego.

De esta manera, el programa se enfoca en dar una solución a uno de los problemas más críticos que afecta a las fuentes de agua: la deforestación. Santa Cruz enfrenta alrededor del 75% de las deforestaciones que ocurren en cuencas y microcuencas del país. Estas provocan inundaciones y sequías que han afectado al menos 380.000 hectáreas de cultivos en 2016.

Con el consumidor se trabaja para generar conciencia y compromiso con la protección del suministro de agua.

Por el bien de los habitantes, es necesario proteger alrededor de 200.000 hectáreas de bosques cuenca arriba y, así, garantizar el agua a los casi dos millones de cruceños que, cada año, usan alrededor de 500 millones de metros cúbicos de este recurso vital.

El programa beneficiará a 6 municipios del Departamento

Guillermo Gonzales-Quint Reina, Presidente de la Fundación Coca-Cola de Bolivia, explicó que en una prueba piloto del proyecto ARA, Fundación Natura logró que 41 municipios bolivianos se hayan apropiado y adaptado el modelo. Es por ello que Fundación Coca-Cola se asocia para aplicar los acuerdos y trabajar con los gobiernos de seis municipios más que forman parte de ambas cuencas: Moro Moro, Pucara, Samaipata, Vallegrande, Torno y Postrervalle, y así  proteger y mejorar los recursos hídricos que serán de beneficio para el departamento.

El proyecto de protección de las cuencas de los ríos Grande y Piraí se enmarca en el compromiso global del Sistema Coca-Cola, de reabastecer al planeta el 100% del agua utilizada en la elaboración de sus bebidas y procesos productivos hasta el 2020. Se trata de una meta que, a nivel global, ya se cumplió en agosto del año 2016 y un desafío para el que la Compañía sigue trabajando.