Adrenalina, entusiasmo, reto, trabajo en equipo. Aunque parezca la descripción de una película, son palabras que detallan la experiencia que vivió parte del equipo de Coca-Cola Bolivia durante la iniciativa One Team. One Love, una travesía en bicicleta de más de 1.000 kilómetros que unió Buenos Aires y Santiago de Chile.  

Guillermo Gonzáles-Quint, Country Manager de Coca-Cola Bolivia, Valeria Torrico, Coordinadora de Finanzas Comerciales, Gonzalo Viera, Gerente de Desarrollo de Franquicias, y Gabriel Quiroga, Gerente de Marca, fueron los cuatro representantes de Bolivia en el equipo regional que participó del desafío.

Las motivaciones de cada uno para participar en la iniciativa fueron distintas, aunque coincidieron en aceptar sin dudas la oportunidad de poder vivir una experiencia de estas características. “Se anticipaba como una gran aventura en la que podría conocer a personas de la Compañía que trabajan en otros países” comentó Guillermo.

Aventura de ensueño 

Ya en la línea de salida, Valeria y Gonzalo tomaron conciencia del reto que enfrentaban: confiesan ahora que sintieron algo de miedo al darse cuenta de que la aventura comenzaba y ya no había vuelta atrás.

Gabriel, contagiado del entusiasmo de sus compañeros, reconoce que no dejaba de pensar si sería capaz de terminar todas las etapas, “¿Me alcanzarán las fuerzas para llegar a la meta?” repetía mentalmente.

La travesía abundó en paisajes impactantes, como el Parque Nacional Aconcagua, o el Lago de los Incas. Gonzalo considera que lo más memorable fue la magia de “despertar en el camping en medio de las montañas en los Andes”.

Valeria, por su parte, destacó la participación del equipo en el Proyecto Agua Segura, que Coca-Cola de Argentina lleva adelante en cientos de escuelas rurales, a las que provee de filtros potabilizadores y capacitación sobre su uso y prácticas de higiene. Para Valeria, el hecho de haber compartido con los niños del lugar esa experiencia es algo que guarda en su memoria con especial cariño. 

Estrechando lazos 

La convivencia y el esfuerzo conjunto para alcanzar la meta permitieron al equipo cumplir a cabalidad el lema de la iniciativa, “Unidos en un camino sin fronteras”, pues al terminar la experiencia se dieron cuenta de que los lazos con sus compañeros de aventura se habían estrechado. 

Todos coincidieron en lo maravilloso que fue poder hacer el recorrido junto a sus colegas. “Los vínculos se afianzaron y lo más positivo es saber que en equipo todo se puede”, manifestó Guillermo.

Los cuatro participantes bolivianos resaltaron que con tantas anécdotas positivas en el balance final, volverían a subirse a una bicicleta y a pedalear en equipo nuevamente.