“Mente sana en cuerpo sano”, dice la célebre cita. En este caso, se podría adaptar a “cuerpo sano en ciudad sana”. Justamente, ese es el objetivo de un grupo de deportistas que se ejercita mientras limpia el lugar que recorre. La práctica se llama plogging y llegó a Santa Cruz en mayo de este año.

Viviana usa una pañoleta naranja para que los voluntarios que quieran sumarse al plogging la distingan fácilmente en su recorrido por el Parque Urbano de Santa Cruz. Junto a cuatro amigos, esta ingeniera comercial de 31 años decidió imitar lo que se hace en países como Suecia, donde surgió el término plogging, una fusión de la palabra running, correr en inglés, y de la expresión plocka upp, que significa recoger.

Journey acompaña a un grupo de ploggers durante un gélido y ventoso día de invierno. Los voluntarios peinan zonas específicas del parque durante unas dos horas, ante la mirada curiosa de quienes disfrutan de las zonas verdes y los juegos infantiles. Al principio, rememora Viviana, todo era extraño y la gente los miraba riéndose porque pensaban que estaban locos. Sin embargo, no se dan por vencidos y, domingo tras domingo, siguen firmes con su propósito. “Nuestra satisfacción más grande es ver que los niños se acercan y depositan su basura en las bolsas o nos ayudan. Estamos sembrando la semillita. No se trata solo de limpiar, sino de enseñar con el ejemplo”, aclara Viviana.

El grupo suele convocar entre seis y 20 personas, que se calzan sus guantes de goma y se ejercitan mientras recorren el parque juntando desechos en enormes bolsas plásticas que les fueron donadas por dos personas particulares que simpatizan con la causa.

Otro de los fundadores de este grupo es Raúl Suarez, que registra la actividad en video, para luego subir a las redes sociales y así captar más voluntarios. “Nos organizamos por grupos cuando somos muchos y cada grupo recoge una basura específica (plástico, papel u otros residuos). Mas allá de limpiar, creo que la gente debe tomar conciencia de que la basura tiene su lugar y eso es lo que queremos transmitir”, explica.

Aunque la idea madre es correr mientras se realiza la limpieza, los organizadores confiesan que a veces es mejor caminar para estar atentos a los desechos diseminados por este parque urbano, una de las áreas verdes más grandes de la ciudad y un destino elegido por las familias los fines de semana.

“El objetivo del grupo no solamente es que la gente nos acompañe los domingos haciendo plogging en el Parque Urbano, sino que busque un tiempo libre  con su familia, amigos y conocidos, para que hagan plogging en su barrio o su parque más cercano. El objetivo es tomar conciencia a través del ejemplo y que lo imiten donde puedan y cuando puedan”, aclara Viviana, quien también realiza esta actividad en otros parques y barrios de la ciudad.

Turismo ecológico

La mayoría de los voluntarios son extranjeros que aseguran que el plogging es una forma muy divertida de conocer y comprometerse con la ciudad que visitan. Angy Cruz, es colombiana y una de las entusiastas voluntarias. “Esto es mejor que ser un turista pasivo, cuidar el medio ambiente, interactuar con las personas, me encanta la actividad y el poder contribuir durante mi viaje. Es la primera vez que lo hago”, explica.

La argentina Luz Verbrugghe, quien está recorriendo América Latina, también se sumó la iniciativa: “Es  muy satisfactorio hacer turismo responsable. He viajado por muchos lugares, pero es la primera vez que hago esto. Se necesitan sumar más voluntarios locales. Vamos que se puede,  el cambio es posible”, señala optimista.

Esta práctica también ha ganado adeptos en otras ciudades de Bolivia. El próximo 9 de septiembre se realizará una corrida nacional sincronizada en cuatro ciudades: Santa Cruz, Tarija,  Cochabamba y La Paz. Viviana y su grupo no dudan en sumarse a la convocatoria realizada por el colectivo Chaskisrunners.

Los ploggers aseguran que se pueden quemar unas 600 calorías por hora, ya que se suele correr al tiempo que se hacen sentadillas cuando se recogen los residuos. Es más, en las redes sociales se pueden encontrar tips para juntar más desperdicios y mejorar el desempeño físico al mismo tiempo. La idea es contagiar esta práctica cada vez más, ya que el plogging no sólo fomenta la salud de quienes la practican, sino también de la ciudad en la que habitan.