Las herramientas que sumó tras participar en el programa impulsado por la Fundación Coca-Cola y Nueva Economía le permitieron Dannya Ayala enfrentar los retos de emprender y sortear los desafíos de la pandemia.

“Quería tener una tienda como la que tenía mi mamá, pero más moderna. Crecí en una tienda de barrio y quedó muy dentro de mí esa experiencia”, cuenta Dannya Ayala, que desde 2018 está al frente del micromercado “Barceló express”, ubicado en el condominio cerrado Barceló, en el norte de Santa Cruz.

El camino para hacer realidad su sueño fue largo, pero Dannya resume su sentimiento actual en una sola palabra: “realización”, tanto a nivel personal como profesional. "Había una necesidad en el condominio. Se dio la oportunidad y me dije: ‘es ahora o nunca’. Tenía que arriesgar", recuerda emocionada. El negocio abrió sus puertas en 2018, cuando el directorio del condominio aprobó la construcción del local. Y para dedicarse 100% a su emprendimiento, Dannya dejó su trabajo en el área comercial de un banco e invirtió todo para construir de cero su negocio.

Ya en 2019 y con el negocio en marcha, la joven emprendedora fue enfrentándose a desafíos propios del trabajo diario. Y encontró en Gerente Pyme. Mi Negocio la respuesta a muchas de sus interrogantes. El programa de capacitación, desarrollado por la Fundación Coca-Cola y el grupo Nueva Economía, le permitió aprender sobre contabilidad, gerencia, marketing y atención al público. La iniciativa, que también abarca el programa Gerente Pyme. Mi Restaurante, capacita gratuitamente y en línea desde 2016 a dueñas de tiendas de barrio de toda Bolivia. Desde entonces, ya ha llegado a más de 4.000 mujeres.

“Hay que estar sobre el negocio y no en el negocio. Esto quiere decir que debo delegar, no estar todo el tiempo en caja o cerrando cuentas”, cuenta Dannya, y agrega: “Aprendí a confiar en mi personal y a establecer tareas específicas para cada uno. Así puedo salir a hacer otras gestiones mientras ellos atienden”.

“Hay que estar sobre el negocio y no en el negocio”, reflexiona Dannya tras lo aprendido Gerente Pyme. Mi Negocio 

Un año diferente a todos

Todo iba sobre ruedas. Y aunque el 2020 significó un sacudón para todas las personas, especialmente las mujeres emprendedoras, la pandemia no pilló a Dannya desprevenida. Inmediatamente adaptó el local y tomó todas las medidas de bioseguridad necesarias para cuidarse y cuidar a sus clientes, apoyándose en una capacitación especial que ofreció el programa, centrada en las nuevas necesidades de los comerciantes y sus clientes.

La pandemia la llevó a tomar todas las medidas de bioseguridad necesarias para cuidarse y cuidar a sus clientes 

La señalética de distanciamiento y de uso obligatorio de barbijo están bien distribuidos por todo el micromercado. Además, los carritos de la compra se desinfectan con alcohol inmediatamente después de su uso. Y el aforo también está controlado: no se permiten más de cinco clientes en sala a la misma vez. “El cliente de un condominio es exigente, así que capacito constantemente a mi personal para que puedan responder a sus necesidades”, reflexiona la propietaria de “Barceló Express”.

La bioseguridad es ahora más que nunca una prioridad para Dannya

“Esta es una nueva forma de vida y todo cambio tiene un proceso. Hay que socializar estas medidas hasta que aprendamos que es nueva realidad”, concluye Dannya, segura de que hará todo lo necesario para seguir cumpliendo su sueño.