Seis mujeres bolivianas demostraron que romper estereotipos es posible. Ellas han logrado hacer lo que más las apasiona y convertirse en referentes para otras jóvenes que quieren incursionar en las áreas de ciencia y tecnología.

El encuentro “Nosotras: tecnología, ciencia y poder”, organizado por la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, reunió a jóvenes líderes en robótica, informática, ciencia y desarrollo de software para dar una charla a una treintena de jóvenes de 17 a 23 años para contarles su experiencia e inspirarlas a seguir, con paso firme, estas carreras.

El “factor mujer”

“No damos la debida importancia al aporte que hacen las mujeres a la ciencia y la tecnología”, expresó Daniella García.

Daniella estudió Ingeniería en Sistemas y luego de trabajar en diferentes empresas decidió empezar un proyecto propio y abrir Elemental, un centro de educación tecnológica para niños, con el objetivo de que las futuras generaciones desarrollen habilidades que no se enseñan en las escuelas.

La emprendedora señaló que es necesario visibilizar modelos a seguir en estas áreas, para que otras chicas vean que es posible llegar hasta allí. “No puedes ser lo que no puedes ver, si no vemos mujeres en el área tecnológica no creemos que podemos convertirnos en ellas”, sostuvo.

Daniella manifestó que una de cada diez profesionales en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas es mujer y que todos debemos aportar para terminar con los estereotipos de que estas carreras son para hombres.

La programadora Ana María Ruiz, integrante de la comunidad WomenTechmakers, contó su experiencia cuando decidió dedicarse a programar y “salir del molde” que sus padres querían que ella siguiera. “Durante algún tiempo fui la única chica entre varios programadores, ahora animo a otras a que sigan mi camino”, contó.

En los encuentros de WomenTechmakers encontró una comunidad de mujeres con gustos afines y de quienes aprendió mucho, “En la comunidad de programadoras todas nos ayudamos y aprendamos una de la otra”, mencionó Ana María.

Priscila Ontiveros representó a Bolivia en varios concursos de robótica, logró ir a la NASA, y a sus 18 años abrió un centro que enseña robótica a niños en la ciudad de El Alto. Ella relató que desde pequeña le gustaba construir y que desde el principio tuvo el apoyo de sus padres. “Hay que tener decisión y confianza para todo lo que una quiere hacer, pero lo más importante es que una debe creer en sus capacidades ya que con perseverancia y pasión todo se puede lograr”, sostuvo.

(Izq a der) Daniella García, LeslyZerna, Alina Santander, Ana María Ruiz, Fabiola Acarapi.

Alina Santander participó en competencias de la NASA y construyó, junto a su equipo, un auto lunar para participar este año en el desafío Human Exploration Rover Challenge.

Fabiola Acarapi, en tanto, creó una aplicación para aprender aymara que ya cuenta con 14 mil descargas. Relató que ella aprendió a través de cursos por internet a realizar el diseño y la publicidad para la misma. “No hay que tener miedo a alcanzar nuestras metas, yo aprendí sola a hacer esta aplicación y ustedes pueden aprender a programar por sí mismas”, recalcó.

Lesly Zerna, ingeniera en Telecom, compartió con las jóvenes algunos datos imprescindibles para tener seguridad en las redes sociales, pero además impulsó a las chicas a seguir sus sueños.

“Entre nosotras no somos competencia, nos convertimos en mentoras para alguien más y eso es lo más importante”, señaló Lesly.

La emprendedora agregó que las jóvenes deben tener un propósito claro para destacar en las áreas de su interés y animarse a romper estereotipos que son los que muchas veces limita las aspiraciones de las mujeres.

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