Diciembre es sinónimo de ilusión, esperanza, e incluso de magia. Sobre todo para los niños que esperan ansiosos la llegada de Papá Noel. Y para que los niños del Hogar Francisca Risci de Santa Cruz terminaran el difícil 2020 con una sonrisa, el grupo de Emboluntarios se puso manos a la obra con una propuesta muy especial: ir al cine junto a Papá Noel. Los 25 niños del Hogar esperaron entusiasmados la llegada del autobús que los llevó a ver una película al centro de la ciudad. Y vaya que la salida fue todo un evento: después de meses en confinamiento, los niños salieron por primera vez lejos del hogar y de su barrio.

Al llegar el bus, un Papá Noel con barbijo, adaptado a la nueva realidad, y acompañado de varias ayudantes, saludó con alegría a los pequeños, que inmediatamente corrieron a su encuentro gritando su nombre. 

“Es muy lindo ver el brillo en los ojos de los niños cuando ven a Papá Noel. Eso hace que vuelva el espíritu de la Navidad”, confiesa a Journey Carol Conrad, una de las voluntarias fundadoras del grupo y que en esta oportunidad se disfrazó también de Papá Noel.

Y es que la motivación de los Emboluntarios siempre ha sido esa: donar su tiempo para una causa noble. El grupo está presente en siete ciudades de Bolivia donde opera Embol, una de las embotelladoras de Coca-Cola Bolivia. Alrededor de 230 trabajadores conforman este grupo de voluntariado que busca llevar adelante iniciativas sociales y medioambientales. Desde hace ya tres años dedican su tiempo a actividades de servicio a la comunidad, como reforestación, reciclaje, donaciones, visita a hogares y asilos, entre otras. 

Papá Noel acompañó al cine a los niños para disfrutar juntos de una función especial

El entusiasmo de los Emboluntarios se transmite en todo lo que hacen. Y el trayecto del ómnibus hacia el cine, junto a los niños del Hogar Francisca Risci, no fue la excepción: el viaje fue una completa fiesta navideña. Cantaron villancicos y disfrutaron de varios juegos que contagiaron el espíritu navideño desde los más grandes hasta los más chicos. 

La película elegida para disfrutar juntos fue un clásico siempre vigente: Pinocho. Durante la proyección, los niños disfrutaron también de palomitas, gaseosas y hotdogs que los Emboluntarios prepararon especialmente para ellos. Todo fue pensado hasta el último detalle para hacer de la jornada un recuerdo inolvidable para que puedan disfrutar de la película. Ya de regreso en el hogar, el paseo se completó con la entrega de regalos a los niños y la donación de insumos de limpieza y alimentos para la institución. Los niños, más que felices. Y las religiosas del hogar, eternamente agradecidas.

“Son niños muy nobles, de ellos aprendo que podemos ser felices con lo que tenemos, porque la felicidad la llevamos dentro”, afirmó emocionada Mary Alphy D’Silva, directora del centro que alberga a jóvenes de entre 6 y 17 años.

Los Emboluntarios también donaron juguetes e insumos para el hogar

La acción solidaria de los Emboluntarios ratificó el mensaje Navideño de la Compañía para las fiestas 2020: El mejor regalo eres tú, que invitó a revalorizar a los afectos en un año marcado por las distancias obligadas. Los Emboluntarios lo saben bien. Y es que para ellos el donar su tiempo de forma desinteresada es una motivación diaria en su hacer. “Esta Navidad fue diferente y especial”, reflexiona Mery Veizaga, presidente de los Emboluntarios, y concluye: “Después de esta crisis sanitaria valoramos todavía más la vida, y quisimos compartir con los niños nuestro tiempo y cariño. Quisimos regalarles algo que no tienen todos los días, como es la experiencia de ir al cine, pero también quisimos compartir con ellos, brindarles nuestra compañía. Fue una experiencia muy linda y renovadora”.