Daniel Callejas y Lorena Bonilla son dos de los 15 graduados de la primera edición del programa Gerente Pyme. Mi Restaurante”. La iniciativa, que está dirigida a propietarios de negocios de comida en la ciudad de Santa Cruz, brinda herramientas para mejorar la gestión de sus restaurantes.

Ella cuida cada detalle en la limpieza y el orden del restaurante, él está atento a la cadena de frío de los alimentos. Ella está pendiente de la caja, él se preocupa por la atención al cliente y que el personal sirva a tiempo los platos. Así son Lorena Bonilla y Daniel Callejas, un matrimonio de la ciudad de Santa Cruz que se complementa para llevar adelante su pollería. El negocio abrió sus puertas en 2012 y desde entonces sus dueños trabajan en equipo para que todo marche a la perfección.

La jornada laboral empieza a las 8 de la mañana, cuando los primeros proveedores llegan al negocio para entregarles mercadería. Después, limpian con esmero la cocina y la galería que alquilan en el tercer piso del Comercial 16 de Julio, en el mercado La Ramada. “Comer fuera de la casa puede ser un riesgo por la mala manipulación de los alimentos, por eso nosotros demostramos ante el ojo del cliente que nuestro sello es la limpieza”, explica a Journey Lorena Bonilla, quien atiende el restaurante de lunes a domingo desde las 11 de la mañana hasta las 3 de la tarde.

En 2019, Lorena y Daniel se inscribieron en la primera edición del programa “Gerente Pyme. Mi Restaurante”, una iniciativa impulsada por Fundación Coca-Cola en alianza con la Universidad para el Desarrollo y la Innovación (UDI), y el Grupo Nueva Economía. El matrimonio, junto a otras 13 personas, se capacitó para mejorar la gestión y la atención al cliente en su pollería. En “El pollo Sool” se sirve únicamente pollo apanado frito y allí los clientes son los encargados de servirse. Cada día, en el negocio se venden entre 80 y 120 platos.

“Nosotros hicimos muchos cursos, pero nunca habíamos hecho algo específico sobre nuestro negocio. Personalmente aprendí sobre la cadena de frío para que mi producto mantenga intacta su calidad, sabor y propiedades alimenticias”, señala Daniel, quien ha trabajado desde niño en restaurantes.

Lorena explica que la formación del curso les permitió, además, aplicar cambios en la administración de su negocio, tras aprender sobre administración, marketing y finanzas: “Hemos puesto al día la documentación del negocio, como licencia, carnet sanitario e impuestos. Vamos a enfocarnos a ordenar los papeles de la parte contable, ya que antes hacíamos un balance semanal y ahora queremos llevar un registro diario del flujo de caja para saber nuestra ganancia real”.

El curso también les ha servido para proyectar mejoras a corto plazo tanto en la infraestructura como en el servicio. En las capacitaciones se les dio ejemplos sobre cómo hacer promociones atractivas para atraer a nuevos clientes, así como para brindarles una mejor experiencia dentro del local. El matrimonio coincide al afirmar que estar al frente de una pollería “no es trabajo fácil”, sino que requiere de “esfuerzo y dedicación”.

El programa “Gerente Pyme. Mi Restaurante” se lanzó en Santa Cruz en octubre de 2019. El curso duró 30 días y se dictó a través de una plataforma en línea, aunque hubo una clase presencial sobre la manipulación e inocuidad en los alimentos, materiales e instrumentos de la cocina y la formalización del negocio. En 2020, Fundación Coca-Cola y sus aliados se propusieron expandir la iniciativa a otros departamentos y llegar a 1.000 nuevos participantes.

Las capacitaciones están alineadas al compromiso global de la Compañía, llamado 5by20, que busca capacitar a cinco millones de mujeres para 2020. El programa se centra en eliminar los obstáculos más frecuentes a los que se enfrentan las mujeres, mediante el acceso a cursos de formación en negocios, servicios financieros y conexiones con mentores.