En el marco de su iniciativa global 5by20, que busca empoderar a cinco millones de mujeres para 2020, la Fundación Coca-Cola en Bolivia impulsó capacitaciones en administración, gerencia, finanzas y marketing a través de una plataforma virtual denominada “Mi Negocio” y de talleres presenciales. Conocé las historias de algunas de las primeras egresadas.

Con 29 años, Olga Rodríguez nunca imaginó que iba a alcanzar el sueño de tener su negocio propio en Santa Cruz. Cuando tenía apenas 15 años decidió migrar de su Potosí natal para conseguir mejores condiciones de vida. En Santa Cruz empezó de cero, primero limpiando casas y luego como ayudante de una tienda de barrio, que cinco años después pasó a comprar a través de un crédito bancario. Ahora, Olga dio un paso más al convertirse en una de las primeras 150 graduadas del programa Gerente Pyme. Mi Negocio, que lleva adelante la Fundación Coca-Cola en Bolivia.

En diálogo con Journey, Olga cuenta que las capacitaciones que recibió en administración y marketing le permitieron abrir su mente para inyectar nuevas ideas y así incrementar sus ventas. “He aplicado lo de los precios sugeridos y cómo motivar a los clientes con diferentes promociones. También aprendí que la atención es importante para que luego los clientes nos prefieran frente a la competencia”, señaló.

Las graduadas del primer programa Gerente Pyme fueron capacitadas durante 80 horas en las áreas de administración general, gerencia, finanzas y marketing a través de la plataforma virtual denominada “Mi Negocio” y de talleres presenciales. “Estas herramientas les permiten no sólo mejorar sus ventas, sino que además las impulsan a ser emprendedoras, abrir otros negocios complementarios, y hasta orientar a familiares a implementar un emprendimiento de la manera más adecuada”, explicó Luis Lugones, Director de la Fundación Coca-Cola, conformada por EMBOL SA y Coca-Cola Company.

El programa piloto, realizado en alianza estratégica con el Grupo Nueva Economía, se lanzó en Cochabamba en 2016 con 12 participantes. Una vez realizados los ajustes necesarios a partir de esa experiencia, se seleccionó al primer grupo de 150 personas en Santa Cruz, que se acaban de graduar. A fin de año ya serán 1.000 las beneficiadas a nivel nacional, según el representante de la Fundación Coca-Cola.

Del conocimiento a la práctica

Olga cree que todavía hay más camino para recorrer y por eso sigue soñando. Se propuso convertir su tienda en un micro mercado y, para ello, ha esbozado un plan de financiamiento con alguna entidad bancaria. “Ya tengo la preparación y asesoramiento y cuando termine de pagar el crédito actual, pediré otro para transformar la tienda”, acotó.

Al igual que Olga, las demás graduadas pusieron manos a la obra para mejorar sus negocios y hacerlos competitivos frente a otros del mismo rubro. Por ejemplo, las capacitaciones le brindaron a Jhenny Rivas la seguridad para transformar su emprendimiento e implementar nuevos servicios de comida en la tienda que tiene en pleno corazón de la ciudad. Los clientes llegan a todas horas, por lo que también se animó a contratar a dos dependientas para que la ayuden en la atención. 

En una zona más alejada, fuera del sexto anillo de la ciudad, en el barrio 23 de Diciembre, Severina Zenteno administra su tienda desde hace 25 años. Para ella fue esencial el paso por el Programa para fortalecer sus habilidades con respecto a la atención al cliente. Su rutina empieza a las 4:00 de la mañana cuando, junto a su esposo, va al mercado Los Pozos, en el centro de Santa Cruz, para buscar los productos que revenderá en su tienda.

Severina cuenta que mantener los productos visibles le ha generado mayores ganancias. “Cosas simples que a veces uno no aplica, pero que tienen mucha importancia a la hora de vender”, remarcó y señaló su refrigerador de Coca-Cola, al que después del curso optó por ubicar en un espacio en el que tuviese mayor visibilidad para su clientela.

Orgullosa, Severina Zenteno muestra el diploma que acredita que completo el programa de Fundación Coca-Cola.

Orgullosa, Severina Zenteno muestra el diploma que acredita que completo el programa de Fundación Coca-Cola.

Para otras como Susana López, el negocio va más allá de una simple tienda. Como madre soltera y migrante del sur del país sabe bien lo que es pasar necesidades y entonces pone todo su empeño en su tienda ubicada en el barrio Avaroa. En este sentido, dio el primer paso para pasar del Régimen Simplificado al Régimen General, por el cual emite facturas a sus clientes. ”Si certifico mis ingresos podré acceder a un crédito”, asegura, basándose en los nuevos conocimientos adquiridos.

Luis, de la Fundación Coca-Cola, informa que a fin de año se realizará una medición con los resultados de las primeras egresadas para analizar si su “capacidad de mejorar el negocio tiene resultados objetivos”. Para ello tienen indicadores específicos que les permitirán saber si están aplicando lo aprendido. “Vamos a comparar un antes y un después en sus empresas”, aclaró el ejecutivo.

El programa Gerente Pyme. Mi Negocio está alineado con 5by20, el compromiso global de Coca-Cola que busca apoyar a 5 millones de mujeres emprendedoras  para el año 2020. Principalmente, 5by20 se centra en eliminar los obstáculos más frecuentes a los que se enfrentan las mujeres, mediante el acceso a cursos de formación en negocios, servicios financieros y conexiones con mentores. Coca-Cola también colabora con los gobiernos y la sociedad civil para atender las necesidades específicas de las mujeres de los países en los que opera.