Te presentamos a las graduadas de los dos programas de Gerente Pyme en Bolivia, la iniciativa de Coca-Cola para acompañar el desarrollo de las mujeres del país. Se trata de nuevas emprendedoras profesionales que apuestan por administrar sus propios negocios.

A Tatiana Chambi siempre le ha gustado trabajar. Después de terminar la  carrera de Comunicación Social y trabajar durante un tiempo en ese campo, decidió cambiar de rubro e incursionar en la gastronomía. Desde entonces ha pasado por muchos desafíos en su vida y ahora empieza a cosechar los frutos: muy pronto abrirá su propia franquicia de comida rápida en Santa Cruz.

“Emprender no solo ha significado abrir mi propio negocio, sino también arriesgarme, cumplir una meta, buscar el empoderamiento como mujer e ir en contra de todo prejuicio. Me propuse generar fuentes de empleo y ayudar a otros, cambiar de mentalidad a mi entorno y demostrar que yo podía”, explica emocionada Tatiana, quien en 2019 participó del curso de Gerente Pyme Mi Restaurante, y en 2020, en medio de la pandemia, abrió su propio restaurante.

La emergencia sanitaria multiplicó los desafíos para las mujeres del mundo entero: en América Latina y el Caribe, por ejemplo, la ONU estima que la pandemia dejará  118 millones de mujeres pobres. En ese contexto, la meta alcanzada por la Compañía Coca-Cola a fines de 2020 adquiere especial relevancia: a través de su programa global 5by20 consiguió impulsar el desarrollo económico de 5 millones de mujeres alrededor del mundo. En Bolivia, esta iniciativa tomó forma a través de los programas Gerente Pyme Mi Negocio y Gerente Pyme Mi Restaurante, que mediante la plataforma de capacitación online del grupo Nueva Economía logró capacitar y  graduar a 4.000 mujeres bolivianas.

Claudia Gastáñaga también es una de las beneficiadas de los programas de Coca-Cola. Es ingeniera comercial y todos sus conocimientos los utiliza para fortalecer y reinventar su negocio. Ahora, a sus 32 años, ha asumido la administración del restaurante familiar, y aunque 2020 fue un año de grandes desafíos para reactivar el modelo de negocio, ha logrado revolucionarlo gracias a las nuevas estrategias en redes sociales y delivery que aprendió y que le han permitido recuperar y aumentar sus ventas.

Como ellas, Lorena, Lilian, Grecia, Aracely y Angélica son ex participantes de los programas de la Fundación Coca-Cola de diferentes ciudades del país. Tienen en común el estar al frente de sus negocios y potenciarlos con sus conocimientos adquiridos en la universidad; algunas de ellas incluso han cursado dos carreras y postgrados. Estas mujeres pertenecen a una nueva generación de jóvenes emprendedoras que apuestan por formarse profesionalmente, pero también a emprender, ya sea en la gastronomía o en tiendas de abarrotes, con el fin de ser las mejores de su oficio y, sobre todo, poniendo amor a todo lo que hacen.

Grecia Puita Vargas, tiene 30 años y es profesora de Literatura y Abogada. Participó del programa Gerente Pyme, Mi Negocio en 2019. En Potosí, gerenta su micromercado junto a su madre Felicidad. 

“Muchas personas nos pueden cuestionar porque tomamos decisiones que no coinciden con la carrera que estudiamos, pero lo que no saben es que mi negocio tiene éxito gracias a esos conocimientos adquiridos. Por ejemplo, como comunicadora social he elaborado mi línea gráfica, mi logotipo, gestiono mis redes sociales y tengo una comunicación efectiva con mis clientes”, señala Tatiana.

La motivación de estas jóvenes emprendedoras y su impacto positivo para transformar  su entorno, familias y comunidades está logrando abrir un espacio en un futuro inclusivo a otras mujeres que, como ellas, apostaron por sus sueños y no temen a asumir riesgos a la hora de emprender.

“Emprender es salir de la zona de confort, es arriesgarse. Apuesto por mi emprendimiento familiar, es algo que me gusta y me hace feliz. Soy estudiante de último año de Derecho y estoy aplicando toda la parte legal para regularizar los papeles de nuestro restobar”, resalta Aracely, quien a principios de 2020 abrió su restaurante junto a su madre y su hermano. La pandemia, en vez de frenar sus sueños, ha impulsado sus ganas de ampliar su negocio y ya proyecta abrir dos sucursales más.

Estas mujeres jóvenes y emprendedoras tienen un enfoque claro que las impulsa a mejorar la calidad de vida del otro en todos los ámbitos donde se desenvuelven. Ya sea en los negocios como en la economía de su país, en las familias y en las comunidades, las mujeres están transformando el mundo para crear un mejor futuro compartido.

Coca-Cola seguirá trabajando en este 2021 por el desarrollo de las mujeres en todos los ámbitos, convencidos de que su capacidad transformadora es el motor de la recuperación. Potenciar la fuerza única e innovadora de las mujeres contribuirá a mejorar sus vidas, las de sus familias y también las de sus comunidades, con el objetivo de crear junto a ellas un mundo mejor.