Graduada del programa Gerente Pyme. Mi Negocio, Liliana aplicó inteligentemente las herramientas aprendidas en el curso para mejorar la contabilidad de su negocio. Y pese a los desafíos, encontró en la pandemia una oportunidad para crecer.

Cuando Liliana Vicente echa la vista atrás en el tiempo, hay un año que significó un antes y un después en su vida. En 2009 dejó su trabajo de reponedora de frutas y verduras en un supermercado y juntó todos sus ahorros para abrir una tienda de abarrotes en la casa de sus padres, en el barrio Urkupiña de la populosa ciudadela del Plan Tres Mil en la ciudad de Santa Cruz. Apenas tenía 21 años, pero su audacia y ganas de progresar la animaron a dar sus primeros pasos como emprendedora. 

A partir de entonces, tomó las oportunidades que le fueron apareciendo por el camino y apostó por el negocio de la venta de abarrotes. En 2018, con experiencia sobre su espalda, abrió otra tienda en el barrio El Gallito, también en el Plan Tres Mil. “Aquí alquilamos porque es una avenida concurrida y pensamos seguir con el negocio en esta zona. Pero también hemos terminado la construcción de mi casa en Cotoca donde abriremos una pequeña sucursal que quiero que administre mi padre”, explica a Journey Liliana, que cuenta con el apoyo de su esposo Fausto.

Las ganas de seguir aprendiendo y mejorar la gestión de su negocio hicieron que esta emprendedora se inscribiese en la tercera edición del programa Gerente Pyme. Mi Negocio en Santa Cruz, que le permitió aprender conocimientos en gerencia, marketing y contabilidad. Esas herramientas le permitieron, además, mejorar la contabilidad y llevar un control más riguroso de sus ingresos y egresos: “Antes no anotaba, todo lo hacía mental. Ahora escribo todo para hacer cuentas al final del día y también a final de mes. Así, ya sé exactamente cuánto es mi ganancia, restando los gastos”.

El programa Gerente Pyme. Mi Negocio se lanzó en Cochabamba en 2016, bajo la alianza entre Fundación Coca-Cola de Bolivia y Nueva Economía, y desde entonces capacita gratuitamente y en línea a emprendedores de toda Bolivia. Desde su lanzamiento alcanzó a 4.000 mujeres. 

Aunque la emergencia sanitaria postergó algunos de sus planes para el 2020, Liliana renueva su esperanza y redobla su energía para este 2021: ansía poder hacer crecer su negocio y, sobretodo, saldar sus deudas. No solo ha invertido comprando más productos para su tienda, sino también ha comprado más muebles y equipos de frío para nuevos productos. Y como si eso fuera poco, ha remodelado parte de la estructura de la tienda para hacerla más funcional para sus clientes y con todas las medidas de bioseguridad. “Ahora estoy más atenta a las necesidades de los clientes para surtir la tienda. También he puesto en práctica los consejos de marketing. Mi tienda está más ordenada, con más muebles y tengo más clientes”, asegura satisfecha.

Las tiendas de barrio como la de Liliana fueron las grandes aliadas de los vecinos durante el periodo de cuarentena rígida en 2020: permanecieron abiertas para el abastecimiento de la población como una alternativa segura y cercana. Además, siempre han sido los canales de venta más importantes para la Compañía Coca-Cola. Por eso, para impulsar su reactivación, Coca-Cola Bolivia se sumó a la plataforma regional de apoyo Juntos Salimos Adelante, con el que la Compañía reafirmó su compromiso con las más de 70.000 tiendas de barrio del país a través de una serie de medidas para apoyar a las pymes con materiales de bioseguridad y cursos de capacitación en línea, y colaborar con la mejora de sus ventas mediante la implementación de herramientas digitales.