Tres jóvenes de Santa Cruz tomaron simbólicamente diferentes cargos de jerarquía de Coca-Cola Bolivia. Te contamos su experiencia.

“La toma de poder me generó confianza. Aprendí a hacer escuchar mi voz, a hacer notar nuestros problemas y a proponer también nuestras posibles soluciones. Generó confianza en nosotras para saber que somos capaces de lograr lo que deseamos”. Así describe Selomit la experiencia de convertirse, por una hora y media, en la Gerente de Marca de Coca-Cola Bolivia en el marco de la actividad denominada “Tomas de poder”, organizada por la ONG Plan International, en el marco de la campaña global #NiñasconIgualdad.

Al igual que Selomit, de 16 años, participaron de la experiencia Lizbeth (21) como Gerente de Marketing, María Belén (17) como Gerente de Portafolio de Gaseosas Saborizadas, y Lizani (16) como Gerente de Asuntos Públicos y Comunicaciones. 

La toma de poder es un acto simbólico, pero poderoso, que busca enviar un mensaje de igualdad de oportunidades y hacer visibles las necesidades en este campo. La iniciativa se replicó en organizaciones e instituciones del Estado en más de 70 países, para visibilizar su situación y los cambios que se requieren para que conseguir igualdad de oportunidades. 

En nuestro país participaron más de 50 empresas, entre ellas Coca-Cola Bolivia. Claudia Fernández, gerente de Asuntos Públicos y Comunicaciones; Nathalia Munhoz, Gerente de Marketing; Claudia Guereca, Gerente de Portafolio de Gaseosas Saborizadas; y María Claudia Rocabado, Encargada de Marca Coca-Cola en Bolivia cedieron simbólicamente sus cargos e interactuaron con estas jóvenes, oriundas de los municipios de San Ramón, El Torno y a la comunidad Caranda, del municipio de Buena Vista.

A través de una reunión virtual, cada una de las ejecutivas explicó su área y responsabilidad de trabajo e interactuó con las jóvenes, quienes expusieron sus posibles aportes a la Compañía y también su experiencia de liderazgo y acceso a la tecnología dentro de sus municipios y comunidades.

Lizani, por ejemplo, propuso dar mayor visibilidad a las adolescentes y empoderar, a través de campañas comunicacionales, a las mujeres jóvenes de pequeñas comunidades. La experiencia de “Toma de poder” le resultó motivadora de cara al futuro. “Aprendí que los sueños son para cumplirlos y si uno se propone algo, lo puede lograr. Como mujeres podemos hacer todo lo que nos propongamos. Fue muy motivante ver y oír a las ejecutivas de Coca Cola contarnos su experiencia, y conocer el recorrido de vida que les permitió lograr ser quienes son ahora”, reflexionó. 

Por su parte, Lizet destacó la decisión de la Compañía de sumarse a la campaña “Niñas con igualdad” porque Coca-Cola Bolivia “promueve la unión familiar y visibiliza a la mujer como aportante en la economía familiar”.

Cuatro adolescentes tomaron los cargos de las ejecutivas de Coca-Cola por más de una hora e hicieron propuestas. 

“Queremos que las niñas tengan el poder y deseamos incidir en nuestra sociedad para reconocer que deben ser escuchadas. Lamentablemente, ellas están en una situación de mayor vulnerabilidad por su género y edad; buscamos propiciar la oportunidad para que puedan influir en su entorno, empoderándose y ejerciendo sus derechos”, explicó Emma Donlan, Directora País de Plan International Bolivia.

Este año, Plan Internacional buscó a través de un estudio, poner de manifiesto el limitado acceso a Internet que tienen niñas, adolescentes y jóvenes, y visibilizar las situaciones de acoso y violencia que sufren en línea cuando logran acceder al escenario digital. 

El estudio señala que, el 88% cree que las niñas, adolescentes y mujeres jóvenes están expuestas a vivir hechos de acoso, violencia digital o cyberbullying en redes sociales. El promedio de edad que las niñas identifican como su primera experiencia de acoso es a los 13 años, además, el 90% de las niñas cree que el Estado debe regular las actividades en redes sociales para prevenir hechos de acoso y violencia digital.

El acceso a Internet es fundamental para que puedan continuar con sus estudios, seguir participando en espacios de toma de decisión y buscar auxilio en casos de violencia. Por otra parte, el acoso y la violencia en línea causan un daño real y silencian sus voces.

“Esta experiencia nos ha permitido interactuar con jóvenes de provincia y barrios alejados de la ciudad que viven una realidad diferente, pero que están desarrollando liderazgos que les permitirán alcanzar sus metas”, concluyó Claudia Fernández.