Bertha Contreras y Genaro Coaquira participaron en 2019 del programa Gerente Pyme. Mi Restaurante de la Fundación Coca-Cola de Bolivia. Las herramientas adquiridas allí les ayudaron a reinventar el negocio familiar con creatividad, y seguir siendo un referente de buena parrilla en su barrio.

Cuando Bertha Contreras comenzó a vender comida en su casa hace 20 años nunca imaginó que iba a tener su propio restaurante cerca del mercado Mutualista, uno de los más populares de la ciudad de Santa Cruz. Tampoco imaginó que toda su familia se iba a involucrar en el negocio y que su apoyo sería clave para consolidar con éxito su emprendimiento. Tampoco se le pasó por la cabeza que llegaría una pandemia que pondría a prueba su creatividad para salir adelante junto a su esposo, Genaro Coaquira, parrillero de profesión y su mano derecha.

"El apoyo de la familia es importante porque tenemos confianza entre nosotros. Mis hijos nos ayudan. Mi hermana y mi hija se hacen cargo de las otras sucursales y en la central nos ayuda mi cuñado y sobrinos. Sin ellos no sería posible", explicaba Bertha a inicios de 2020, cuando recibió la visita del equipo de Journey. Un año después, y en diálogo telefónico, cuenta que la pandemia los encuentra más unidos que nunca. Y es que superar el cierre de su negocio por dos meses -durante el periodo de la cuarentena rígida por la crisis sanitaria de Covid-19- los fortaleció como equipo.

“Ha sido un año desafiante, pero no nos rendimos”, resume Bertha, que en 2019 participó junto a su marido en la primera edición de Gerente Pyme. Mi Restaurante, el programa de capacitaciones con el que Fundación Coca-Cola de Bolivia ha impulsado a más de 4.000 dueños de tiendas de barrio y emprendimientos gastronómicos. Sin poder imaginarlo en su momento, lo aprendido en el curso le sirvió al matrimonio para reactivar su local durante la cuarentena por la crisis sanitaria. Y es que las herramientas en temas de gestión, marketing y finanzas fueron claves para ponerse otra vez manos a la obra.

“Para reactivar el negocio hemos trabajado a puertas cerradas, repartiendo con mis hijos por el barrio en bicicleta la comida”, cuenta Genaro, y agrega: “Después nos abrimos al delivery por algunas apps. Y nos va bien”.

Adaptarse para salir adelante

La pandemia los encontró en medio de una reestructuración financiera interna que habían planificado gracias a las herramientas que les dio Gerente Pyme. Mi Restaurante. “Nunca se nos ocurrió hacer un listado de nuestros ingresos y egresos. En el curso hemos aprendido que esto es necesario para saber cuánto ganamos ya que antes no lo sabíamos con certeza. Ahora registramos todo lo que entra y sale”, cuenta Genaro y se entusiasma en agregar que hasta digitalizaron sus cuentas.

En la parrilla “El Arca”, la jornada laboral de Berta y Genaro empezaba a las 5:00, cuando iban al mercado a realizar las compras del día. Después retornaban a la central, limpiaban y cocinaban los diferentes platos y esperaban atentos a su clientela. Ahora algunas cosas son diferentes. Reciben solo al 50% de capacidad de su sala de 25 mesas y a las 22:00 bajan las persianas y apagan la parrilla, cuando antes se quedaban hasta la medianoche. 

En tanto, en las dos sucursales -que se encuentran en el Mercado Los Pozos y en la Universidad estatal Gabriel René Moreno- la atención empieza a normalizarse solo durante el día. Las nuevas restricciones han modificado sus horas de atención al público, motivo que los impulsó a desarrollar el servicio de entrega a domicilio.

La especialidad de la casa sigue siendo la carne de res a la parrilla que prepara Genaro, con 28 años de experiencia en diferentes cortes y cuya maestría hace que los clientes lleguen desde diversos lugares de la ciudad a probar la comida.

“Tener un negocio implica mejorar el servicio cada día, mantenerlo rentable sin bajar la calidad. Todo este año hemos buscado la manera de llegar a nuestros clientes de forma segura, con bioseguridad y hasta la puerta de sus casas. La pandemia nos ha demostrado que si nos unimos como familia saldremos adelante”, reflexiona Genaro.