Visitamos el restaurante de Tatiana Chambi, emprendedora gastronómica que participa de la nueva edición de “Gerente Pyme. Mi Restaurante”, el programa que busca acompañar la reactivación económica del sector.

Reinventarse. A ese desafío se enfrentan los restaurantes de toda Bolivia para poder reabrir sus puertas y recibir a los comensales de forma segura. La gran reapertura llegó en agosto y significó un respiro para el sector gastronómico. Para Tatiana Chambi y su pareja, Carlos Mariaca, fue incluso más que eso: pusieron en marcha su sueño emprendedor.

La pareja adquirió en febrero de este año los derechos para abrir una sucursal de una franquicia de pollos en Santa Cruz. Sin embargo, su proyecto se topó casi enseguida con la pandemia. Desde entonces, lejos de quedarse con los brazos cruzados, optaron por prepararse para el momento en que pudiera abrir.

Durante los últimos meses apostaron por el servicio de delivery y por reacondicionar su local para recibir a los clientes en la parte exterior, respetando todas las medidas de bioseguridad exigidas. Una vez recibida la autorización para abrir las puertas, Tatiana y su equipo tenían todo pronto.

“Aumentamos la inversión, capacitamos a nuestro personal, readecuamos el local e implementamos las normas sanitarias”, explica Tatiana.

Coca-Cola Bolivia se unió a la plataforma regional “Juntos Salimos Adelante”, que busca acompañar a los pequeños comercios de barrio y emprendedores gastronómicos en su proceso de reactivación económica. En ese marco, Fundación Coca-Cola y el Grupo Nueva Economía relanzaron en formato 100% virtual el programa “Gerente Pyme. Mi Restaurante”.

Tatiana es una de las beneficiadas por las 500 becas que se otorgaron para la tercera edición del curso que, acorde a los nuevos desafíos, incluye capacitaciones de bioseguridad además de administración, marketing y finanzas.

“La clave es ser planificado y ordenado, tal como nos indican desde el curso. Ahora estoy más ordenada en las cuentas y planifico mejor los gastos. En cinco años manejando restaurantes, no me había percatado de algunas cosas que ahora estoy aprendiendo y aplicando a este nuevo negocio”, cuenta Tatiana.

Los cambios planificados por esta pareja emprendedora apenas comienzan. En los próximos días habilitarán áreas especiales para los amantes de las mascotas, de la naturaleza y de las bicicletas. "Queremos convertirnos en un restaurante familiar. Que nuestra terraza sea un lugar de encuentro entre amigos. Queremos ser un restaurante modelo y que nuestros clientes se sientan como en casa y seguros", reflexiona la emprendedora.

En Bolivia el 70% de nuestros 113.000 clientes son pequeñas tiendas de barrio como el que gestiona Tatiana; kioscos y tienditas que representan el principal ingreso familiar. Ellos forman parte de nuestra extensa cadena de valor en el país, que emplea a más de 103.000 personas de manera directa e indirecta e incluye, entre otros, a choferes, operarios y repositores.

Con Tiendas Abiertas buscamos impulsar el desarrollo de las personas y comunidades que forman parte de la cadena de valor, un eslabón fundamental para que puedas disfrutar de tus bebidas favoritas en cada momento y lugar.