Karem Infantas asesora a las emprendedoras bolivianas en el área tecnológica para empoderarlas en el mercado laboral y empresarial.

“Todavía hay que decirle a la mujer el valor que tiene. En algunos momentos solemos decirnos ´esto no es para mí´. No confiamos en nuestra capacidad”, asegura Karem Infantas al referirse a las dificultades que enfrentan las mujeres que buscan desarrollarse en el campo de las nuevas tecnologías.

Karem es ingeniera en informática y peruana de nacimiento, pero vive hace más de 30 años en Santa Cruz. Su campo profesional la llevó a trabajar en grandes empresas, universidades y, recientemente, como consultora en innovación tecnológica. Como presidenta de la asociación tecnológica GeneraKnow y del centro de innovación GeneraCenter asesora a emprendedores de todo el país, pero su principal objetivo es empoderar a las mujeres.

Desde GeneraMujer, una comunidad de GeneraKnow, Karem organiza actividades a distancia que permiten a las profesionales mejorar sus perfiles y capacidades. ”En mi caso, las redes sociales han sido clave para darme visibilidad y dar a conocer nuestra red. Es una de las áreas que más potenciamos y que nos ayuda a crear espacios de intercambio para fomentar el liderazgo de las mujeres”, explica.

Su presencia en los eventos de innovación y tecnología de Bolivia es sinónimo de prestigio y calidad. Karem no oculta la satisfacción del reconocimiento profesional del que goza, aunque confiesa que le costó muchos años hacerse un lugar en un ámbito tradicionalmente masculino. Experimentó en primera persona la barrera que aún hoy representa la maternidad para crecer en el mundo laboral: “Cuando era una joven profesional trabajaba en empresas, y cuando fui mamá esos cargos de gerencia fueron una barrera para atender a mis hijos. Por eso, entré al ámbito académico”.


Según la ingeniera, las mujeres emprendedoras necesitan de cuatro elementos para desarrollar sus negocios: capacidad tecnológica, contactos, conocimiento emprendedor y financiamiento.

Karem considera que la tecnología y los entornos de innovación, como los cowork, facilitan el trabajo colaborativo. “Ahora existen herramientas de teletrabajo y puedes emprender desde tu casa. Puedes cumplir el rol de madre y también el rol profesional, activarte en horarios flexibles. La tecnología te da un contexto para conectarte con el mundo”, sostiene.

Los ojos de Karem se iluminan cuando habla de las emprendedoras bolivianas. Según datos de la Cámara de Empresarios de Bolivia, el crecimiento de la mujer emprendedora empieza a ser determinante y visible. El reporte de Global Entrepreneurship Monitor (GEM) establece una actividad emprendedora del 25 % de las mujeres bolivianas hasta el 2014. Esto llena de satisfacción a la ingeniera, quien hace hincapié en los modelos económicos propuestos por mujeres. En este sentido menciona las iniciativas de Camebol, las plataformas GirlsInTech o las comunidades de Women Techmaker del Grupo de Desarrolladores de Google en Bolivia, donde cada vez son más mujeres jóvenes activas. Según Karem estas plataformas dan visibilidad y modelos de referencia, generan comunidad y servicios de apoyo y permiten el acceso a oportunidades para emprender en un mundo cada vez más tecnologizado.

“Superar nuestros temores es quebrar modelos aprendidos, es desaprender lo impuesto. Entonces estaremos listas para crear nuestros propios modelos de éxito, conectados en redes y comunidades que están creciendo”, puntualizó la profesional.