La Navidad ha sido siempre sinónimo de encuentro familiar y de tiempo compartido. Y este año no será la excepción. Es que la pandemia, que trajo muchos cambios, hará lo propio con las festividades de fin de año, pero no podrá alterar la esencia de esta época: compartir con quienes más queremos, de la forma en la que sea posible. 

“En la mayor parte de los hogares bolivianos, la Navidad es motivo de reuniones familiares, momento de alegría y de reconciliarse con otros y con ellos mismos”, explica la investigadora social y presidenta del Colegio de Sociólogos de Santa Cruz, Yalila Casanova, quien conversó con Journey sobre cómo se vivirán este año las fiestas.

Uno de los principales cambios tendrá que ver con la obligada y necesaria distancia social, para disminuir la posibilidad de contagios. Sin embargo, el distanciamiento físico no tiene por qué implicar un distanciamiento espiritual y sentimental: podemos estar lejos, pero cerca.

“Tenemos que aprovechar la virtualidad para hacerle sentir a la gente que queremos que estamos presentes, aunque no estemos juntos físicamente. No perdamos la costumbre de expresar buenos deseos y desear felicidad a todos los que podamos”, apunta Yalila e invita a que “el abrazo virtual nos acerque”.

En esa misma línea va el mensaje que la Compañía Coca-Cola promueve esta Navidad, con la campaña que pregona que El mejor regalo eres tú. Este año, además, Coca-Cola conmemora 100 Navidades junto a su icónico Papá Noel, por lo que la consigna cobra un sentido todavía más especial para la Compañía.

“El mejor regalo que podemos ofrecer somos nosotros mismos. Nuestra presencia, nuestra cercanía, el estar bien juntos, de la manera que se pueda”, señala Claudia Fernández, Gerente de Asuntos Públicos de Coca-Cola Bolivia.

De esta forma, explica Claudia, “Coca-Cola pone una vez más a las personas en el centro de su mensaje e invita a reflexionar sobre la importancia de estar cerca de quienes queremos, de la manera que sea posible”.

Es que, como explica el sociólogo Rodrigo Villalta Rojas, “el confinamiento nos permitió valorar todavía más la vida de nuestros seres queridos”.  Por eso, señala el experto, estar juntos, en un círculo más íntimo, o incluso a la distancia, es también un sacrificio de amor: “Así protegemos a nuestros seres queridos de un posible contagio”, agrega Rodrigo.

Una Navidad para reencontrarse con uno mismo

Esta Navidad tan especial generará también un gran cambio a nivel individual, según entiende Yalila.

Es que estas fiestas, señala la socióloga, serán una oportunidad para reconciliarse con uno mismo. “Debemos apostar por mensajes positivos y solidaridad como una forma de vivir la Navidad”, señala.

“¿Cuál es el aprendizaje que nos deja la pandemia?”, se pregunta Yalila, y a modo de reflexión final, responde: “Navidad no es regalo, Navidad no es despilfarro. Navidad es reencuentro, es perdón, es solidaridad, es familia, es amistad, es amor y es vida”.