La primera Jornada por el Agua, organizada por Fundación Natura Bolivia, reunió el pasado 26 de abril a representantes de gobiernos municipales, cooperativas de agua y empresas privadas quienes compartieron sus principales acciones y logros.

Cuidar el agua y los bosques del planeta es una tarea que compromete a todos los actores de la sociedad, desde gobiernos a empresas privadas e individuos. En Bolivia, la Fundación Natura estableció un modelo de trabajo exitoso basado en los Acuerdos Recíprocos de Agua (ARA), cuyo objetivo es proteger los recursos hídricos del país, conservar bosques y mejorar la calidad de vida de los comunarios.

En el marco de la primera Jornada por el Agua, organizada el pasado 26 de abril por la Fundación Natura en Santa Cruz, representantes de gobiernos municipales, cooperativas de agua y empresas privadas se reunieron para exponer los logros de estos acuerdos.

Los ARA se han convertido en verdaderas fábricas de agua que contribuyen a la creación de conciencia colectiva y permiten a los municipios implementar políticas públicas para cuidar los bosques y fomentar prácticas de manejo sostenible.

La Fundación Coca-Cola es uno de los socios estratégicos de las fábricas de agua en seis municipios de la cuenca del Rio Piraí, que corresponde a los municipios de Moro Moro, Pucara, Samaipata, Vallegrande, El Torno y Postrervalle del departamento de Santa Cruz. De acuerdo a los especialistas técnicos, el proyecto -que plantea una solución efectiva a la deforestación- devolverá un millón de metros cúbicos de agua al acuífero cruceño. Hasta ahora, 159 familias lograron resguardar 6.116 hectáreas de cobertura boscosa, que infiltran 451.000 m3 de agua a los acuíferos subterráneos.

Luis Lugones, presidente de la Fundación Coca-Cola de Bolivia, relató la experiencia de trabajar con las Fábricas de agua junto a Fundación Natura. 

Avances significativos

Gracias a los ARAS, la Fundación Natura -que desde 2003 trabaja en 54 municipios de Bolivia- logró preservar más de 350.000 hectáreas de bosque con el apoyo de comunarios, autoridades, cooperativas de agua y el sector privado. A su vez, el establecimiento de nueve áreas protegidas locales permitió conservar más de un millón y medio de hectáreas de bosque boliviano. 

Teresa Vargas, directora de la Fundación Natura, enfatizó que la conservación de cada hectárea de bosque suma 700 m3 anuales de agua limpia, suficiente para 10 personas.

“Poseemos la mayor reserva de agua dulce de Bolivia. Es nuestra obligación cuidarla”, señala Casto Romero, Alcalde de Vallegrande, municipio a 240 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz. El 85% del territorio de este municipio se encuentra dentro de la cuenca del Río Grande y el gobierno destina un presupuesto, a través de un Fondo de Agua, para la conservación de sus bosques. Según datos de la Fundación Natura, hasta la fecha se conservaron 32.448 hectáreas de bosques asociados a las zonas de recarga hídrica, donde 467 familias se beneficiaron con los incentivos productivos sostenibles.

El municipio de Samaipata, distante a 120 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz, es otro caso de éxito de creación de un Fondo de Agua para la captación de recursos económicos que financien acciones de conservación en la Cuencia Alta del Río Piraí. El 60% del territorio de este municipio se encuentra dentro de esta cuenca. “Tenemos plena conciencia de que al cuidar nuestras fuentes de recarga hídrica garantizamos el abastecimiento de agua en la ciudad de Santa Cruz y las más de 45 comunidades que existen en nuestro municipio”, remarca su alcalde, Flavio López Escalera. A la fecha se conservaron 7.051 hectáreas de bosques asociados a las zonas de recarga hídrica y 186 familias recibieron incentivos productivos sostenibles. Con el proyecto se espera llegar a las 70.000 hectáreas y más de 1800 familias beneficiadas.