Con el apoyo de productores locales, Fundación Natura y Fundación Coca-Cola lograron resguardar 6.116 hectáreas de bosque para mejorar la infiltración de los acuíferos que abastecen las Cuencas de los Ríos Grande y Piraí en Santa Cruz.

La vida, para Víctor y Basilia, volvió a empezar.  Con nueve hijos ya crecidos y después de arar la tierra durante más de 30 años, decidieron archivar los oficios agrícolas para contar una nueva historia en sus tierras: hace seis meses comenzaron a criar peces.

Este matrimonio forma parte del programa de reposición de la huella hídrica boliviana, a través de la conservación de ecosistemas boscosos en las Cuencas Río Grande y Río Piraí, que la Fundación Coca-Cola y la Fundación Natura llevan adelante en el departamento de Santa Cruz. La iniciativa es una oportunidad para volver a empezar y comenzar un nuevo negocio familiar. “Ya estamos mayores y no podemos trabajar la tierra como antes. Es por eso que estamos buscando opciones que nos permitan vivir en nuestras tierras”, aclara a Journey.

La iniciativa de Fundación Coca-Cola y Fundación Natura logró articular el trabajo conjunto entre autoridades, cooperativas de servicio de agua y comunarios de seis municipios, a través del mecanismo de Acuerdos Recíprocos por Agua (ARA). Estos buscan la conservación de cuencas boscosas que son importantes para la provisión de agua, a la vez que excluir al ganado de las fuentes de agua para evitar la contaminación.

En compensación por preservar sus 26 hectáreas, Víctor Amador recibió 2.000 alevines para iniciar su criadero de peces, que pronto estarán listos para comercializarse.

Para conocer de cerca los avances de Víctor y otros beneficiarios, representantes de Fundación Coca-Cola y Fundación Natura visitaron el pasado 8 de octubre la zona. Primero se reunieron con autoridades municipales e institucionales en la Alcaldía de El Torno, donde además de intercambiar impresiones y evaluar el primer año del proyecto, coordinaron acciones futuras dado que Coca-Cola tiene el  compromiso de apoyar el programa hasta 2020.

Luis Lugones, Director de la Fundación Coca-Cola en Bolivia, aseguró a Journey que están satisfechos con los logros alcanzados en este primer año y que se pretende replicar el modelo en otros puntos del país, donde los principales beneficiarios sean la comunidad y el medio ambiente.

“Es importante cuidar el agua en estos municipios estratégicos que son los que abastecen de agua al departamento. Además de cuidar los bosques hemos logrado que las familias se articulen en cadenas productivas, dinamizando oportunidades de negocio como el ecoturismo, generando economía y, con ello, mejorando su calidad de vida”, dijo Luis.

Por su parte, Alfredo Escobar, Coordinador ARA para la Región Amazonia de la Fundación Natura, aseguró que hasta el momento se beneficiaron 159 familias residentes en los municipios de Moro Moro, Pucara, Samaipata, Vallegrande, El Torno y Postrervalle. Estas familias lograron resguardar 6.116 hectáreas de cobertura boscosa que infiltran 451.000 m3 de agua a los acuíferos subterráneos. El proyecto pretender alcanzar la cifra 1.000.000 de m3 de agua para 2020.

Con el sol recalcitrante del mediodía Víctor peina una y otra vez con la malla su laguna que tiene más de 50 metros de largo y dos metros de profundidad. Al principio, los peces se le resisten pero tras intentarlo varias veces logra atrapar algunos en su red. Los pesa y los vuelve a tirar al agua. Al constatar que alcanzaron los 700 gramos previstos en seis meses, demuestra que su criadero marcha exitosamente. “Quiero abastecer con mis peces a las cabañas turísticas cercanas y habilitar un espacio de pesque y pague”, explica.

Cerca de allí, los comunarios Demetrio y Roberto ingresan a la zona de colmenas para recoger la miel de sus abejas. Primero usan humo para adormecerlas y evitar lastimarlas. Luego abren las cajas y toman las celdas con miel o panales.

Estos apicultores también forman parte de este programa y lograron redireccionar su actividad agrícola y apostar a la producción de miel, a cambio de resguardar sus tierras. “La apicultura es buena opción para generar ingresos. No requiere de mucha fuerza”, asegura Demetrio, quien recolecta 120 kilos de miel al año.

En 2010, la Compañía Coca-Cola se comprometió a reabastecer a la naturaleza el 100% del agua que utiliza para sus bebidas y procesos productivos. El objetivo se cumplió en 2015, cinco años antes de lo previsto. Actualmente, la Compañía reabastece a nivel global el 115% del agua que emplea. Un hito histórico y mundial del que Bolivia forma parte activa a través de los proyectos desarrollados en Santa Cruz y Cochabamba.