Algunos insectos son beneficiosos para las plantas, como las abejas y las mariposas, perfectas polinizadoras; o las mariquitas y mantis religiosas, que se alimentan de plagas. Sin embargo, existen insectos que pueden ser nocivos para los árboles frutales, y llegar incluso a afectar el fruto con sus larvas. Este es el caso de la ceratitis capitata -más conocida como la “mosca de la fruta”-, que ataca principalmente a las plantas de cítricos, uvas y melocotones.

Journey visitó el centro agroecológico del Instituto de Biodiversidad y Tecnología, donde investigadores de Probioma desarrollaron una trampa para insectos a partir de botellas plásticas. Esta solución es una alternativa al control químico de plagas, y muy simple de fabricar.

Ariel Hurtado, Técnico Responsable de producción orgánica de Probiotec -dependiente de Probioma- explica cómo hacerlas en el marco de las capacitaciones que brinda sobre agricultura sostenible.  

"Utilizamos las botellas de plástico de dos litros porque son más duras y se las puede adaptar a la forma de las trampas originales llamadas ‘MCPhail’. La resistencia y transparencia de los envases permiten mayor durabilidad y permeabilidad. En el agro las adaptamos desde hace años porque son más económicas e igual de efectivas", explica Ariel.

Los materiales son fáciles de conseguir. Solo se necesita botellas plásticas de dos litros, un estilete o cuchillo para cortarlas, una vela, unos 30 cm. de alambre delgado y una sustancia dulce en base a jugo de caña para atraer a los insectos. Te mostramos el paso a paso para que puedas hacer estas trampas amigables con el medio ambiente en casa.

PASO 1

Elegir una botella de plástico de dos litros (hay que doblar el plástico por eso debe ser mediana o grande) y quitarle la etiqueta para que quede totalmente transparente y limpia.

 

PASO 2

Cortar la parte superior, unos 3 cm debajo de la rosca.

 

PASO 3

Doblar la orilla cortada hacia adentro de la botella hasta formar un doblez interior con una canaleta donde se depositará el líquido.

 

PASO 4

Calentar el alambre y perforar en el centro de la base. Asegurar para colgar luego la trampa a la planta o árbol.

 

PASO 5

Hacer una pequeña abertura de 2 a 3 cm, como una especie de puerta vaivén, a un lado de la botella. Por allí se vaciará el líquido con la ayuda de una pequeña botella u otro utensilio directo a la canaleta interna.

 

PASO 6

Preparar una solución liquida en base a vinagre, licuado de fruta y jugo de caña o miel. Se puede encontrar también en algunas tiendas agroecológicas con el genérico de biofrut.

Verter el contenido por la abertura sin contaminar el exterior.

 

PASO 7

Colgar la trampa al árbol cerca a las frutas maduras. Los insectos entrarán por la abertura inferior atraídos por el olor pero nunca podrán salir por la dirección de su vuelo, siempre ascendente.