Los amantes del ciclismo en Trinidad tienen un nuevo circuito para disfrutar: en la comunidad Loma Suárez, a seis kilómetros de la ciudad, cinco ciclovías ecológicas invitan a perderse en un entorno natural inigualable. Los ríos Ibare y Mamoré, que dan nombre al área protegida municipal, son testigos vivos de las decenas de ciclistas que día a día disfrutan de las rutas.

Journey recorrió junto a un grupo de ciclistas la ruta Patujú, en el recorrido de cinco kilómetros que se extiende entre las comunidades pesqueras de Puerto Loma Suárez y Puerto Ballivián del departamento del Beni.

“Es un sueño pedalear con la sombra de estos árboles y con el río como compañero”, explica Nelba Pardo, quien todos los fines de semana y desde hace seis años anda con su bicicleta por las carreteras y comunidades de Trinidad.

La travesía a través de la selva es, además de ejercicio, una experiencia para los sentidos. Delfines rosados, monos y pájaros dotan al ambiente de un sonido particular y acompañan el recorrido bajo las inmensas copas de los árboles centenarios.

Las ciclovías forman parte de un proyecto de puesta en valor y preservación del río Ibare y sus alrededores, que desde hace cinco años lleva adelante el municipio de Trinidad con el apoyo de Nudelpa, embotelladora de Coca-Cola en los departamentos de Pando y Beni. La empresa se encarga de la señalización de las rutas y del apoyo logístico en los eventos.

“Hace cinco años un grupo de ciclistas aficionados hicimos una excursión por las comunidades buscando alternativas para hacer bicimontaña y encontramos estas sendas mágicas. Luego el municipio de Trinidad nos ayudó a consolidar las rutas. Ahora es uno de los sitios turísticos más importantes de la ciudad y otra vía para llegar pedaleando a sus comunidades”, señala Gerzot Pinheiro Guacama, ciclista aficionado y Subgerente de Eventos Especiales en Nudelpa, quien no pierde oportunidad para hacer conocer estas rutas a las que considera “tesoros únicos en Bolivia”.

La primera ruta se abrió en 2015 y entonces  los ciclistas se contaban con los dedos de las manos. Hoy son más de 300 los aficionados que, cada fin de semana, recorren en grupos o en familia los senderos “Bibosi”, “Patujú”, “El Curi”, “Güembé” y “Pantaco”.

Para llegar a estas rutas basta con pedalear 25 minutos al punto más cercano, que es la ruta Patujú, en la comunidad Loma Suárez. Los accesos a cada una de las rutas están debidamente señalizados y desvían desde un camino asfaltado o de tierra que son las vías de acceso vehicular a las comunidades. El ciclista debe tomar en cuenta que al ser un terreno húmedo, con descensos y puentes,  los equipos de seguridad deben ser los adecuados para este tipo de geografía.