A sus 30 años Claudia Beleaunde se propuso empezar a vivir de forma más amigable con el medio ambiente. El primer paso fue reducir la cantidad de desechos que producía en su casa. Tres años más tarde pasó de generar unos nueve kilos de basura por semana -500 kilos al año-, a tan solo dos. Una de las acciones que lleva acabo para lograrlo es usar bolsas ecológicas y comprar a granel cuando va al mercado. A su vez, cultiva sus propias hortalizas que fertiliza con el compost de sus desechos orgánicos. “Estamos acostumbrados a que todo sea inmediato, descartable, nos parece inconcebible llevar una vida que no produzca desechos. Pero es posible y lo estoy demostrando”, asegura. Journey visitó a Claudia en su hogar y la acompañó a realizar una compra responsable.