El proyecto Re.Crea, con el que la Fundación Coca-Cola Bolivia promueve la educación ambiental, ya ha capacitado a 100 recolectores de base en La Paz, como a este matrimonio lleno de pujanza por sus hijos y comprometidos por Un Mundo sin Residuos. Llegamos a La Paz para conocer su historia.

Cumplir el sueño de un hijo suele ser el gran motor de los padres. Ese es el caso de Cleider Chávez y Ciro Mendoza, dos recolectores de base de La Paz que encuentran en el sueño del mayor de sus tres hijos una motivación para salir a trabajar. Y es que el pequeño Ciro, de 12 años, sueña con ser piloto. Y sus padres están decididos a hacerlo todo para costear los estudios que le permitan alcanzar las nubes.

“Con mi esposo salimos entre tres y cuatro días a la semana a recolectar material que luego vendemos”, cuenta Cleider, que se dedica al reciclaje desde hace seis años, siempre con entusiasmo y con el horizonte claro. “La actividad nos une más como familia”, agrega.

Cleider y Ciro encuentran en el reciclaje una forma de cumplir el sueño de su hijo de ser piloto 

Y en tiempos de pandemia, cuando la bioseguridad se volvió más importante que siempre, este matrimonio tiene presente la importancia de cuidarse y de utilizar un traje especial de bioseguridad, barbijos, guantes y alcohol; implementos indispensables para su valiosa tarea y que les fueron donados por Re.Crea, el proyecto de educación ambiental que impulsa la Fundación Coca-Cola de Bolivia.

El proyecto Re.Crea ha capacitado desde enero de 2021 en educación ambiental y bioseguridad a unos 100 recolectores de base de la ciudad de La Paz, entre los que se incluyen Cleider y Ciro. “Un recolector base hace lo que nosotros deberíamos hacer siempre en casa, que es la separación de los residuos. Por ello, ayudarlos a cuidar su salud es fundamental para que puedan realizar con seguridad un trabajo que es parte de sus ingresos diarios”, señala Noelia Mollinedo, coordinadora del proyecto Re.Crea.

Las capacitaciones de Re.Crea les dieron herramientas para cuidar su bioseguridad

Desde que el proyecto Re.Crea comenzó, a finales de 2020, ya se han realizado 42 capacitaciones centradas en la cultura del reciclaje. Los cursos, presenciales y virtuales, forman en educación ambiental a niños, adolescentes, jóvenes y recicladores de base. A la fecha ya se han capacitado a 1100 personas, y está previsto llegar presencialmente a recolectores de cinco ciudades, y de forma virtual a todo el país.

El apoyo de Re.Crea incluyó la donación de equipos de bioseguridad 

Para Coca-Cola Bolivia, el impulso a la plataforma Re.Crea y sus logros significa un paso importante en el camino hacia Un Mundo sin Residuos, un compromiso global de la Compañía que busca recolectar y reciclar el equivalente al 100% de los envases que pone en el mercado para 2030.

Un mundo mejor como legado familiar

Para Cleider y Ciro, la recolección de materiales reciclables va más allá de una fuente de ingreso. Y es que ambos comparten un fuerte compromiso y respeto por el medio ambiente. “Quiero que mis hijos respiren un aire puro”, dice Cleider.

En el mismo sentido, Ciro observa con preocupación la contaminación en la ciudad: “La ciudad de La Paz se inunda cada vez que llueve y es común ver que el agua traslada plásticos. Nosotros, al retirarlos de las calles, evitamos que vayan a parar a los ríos”, señala, convencido de la importancia de su trabajo.

La familia de Cleider y Ciro 

Además del reciclaje, este matrimonio también empeña su espíritu emprendedor en otros proyectos. Ciro trabaja como agricultor de frutas orgánicas, que cultiva en una parcela cercana a la ciudad, y participa de ferias agrícolas en la zona de Los Yungas. Cleider, en tanto, deshidrata frutas al sol para vender en diferentes mercados. Esa pujanza para salir adelante es la que día a día le transmiten a sus hijos con su ejemplo. Y con la que los invitan a seguir soñando alto.

Cleider y su esposo recorren las calles de La Paz 

“Sé que mi hijo va a lograr su sueño. Es una emoción como mamá ayudarle a cumplir su sueño a través del reciclaje. Nada puede ser difícil cuando uno sueña y se pone la meta de poder lograrlo. Para mí reciclar es un trabajo, es una ayuda al medio ambiente y hacer un favor a las demás personas porque el aire puro es para todos”, concluye Cleider.