Demetrio Torrico Tapia se sienta afuera de la casa que ha construido con sus propias manos en la Comunidad Nuevo Surutú, situada cerca al Parque Amboró en el Municipio El Torno, a 70 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz. Su mirada de satisfacción se pierde en su sembradío de maíz, arroz, yuca y papa que rodea la vivienda de madera. Demetrio tiene 62 años y hace más de diez años que se dedica a la apicultura, una actividad que le ha dado buenos resultados y con la que ha ganado una fiel cientela.

La producción de miel de Demetrio comenzó a crecer hace un año, cuando comenzó a participar del programa de reposición de la huella hídrica boliviana. Esta iniciativa, que Fundación Coca-Cola y la Fundación Natura llevan adelante en seis municipios de Santa Cruz, busca conservar los ecosistemas boscosos en las Cuencas Río Grande y Río Piraí.

Gracias a esta iniciativa, Demetrio recibió el año pasado dos cajas de colmenas como donación; con la venta de 120 kilos de miel logró comprar otras cinco. Como contrapartida contrapartida, este agricultor se compromete a preservar 15 hectáreas de bosque en su predio. Estos Acuerdos Recíprocos por Agua (ARA) buscan la conservación de cuencas boscosas que son importantes para la provisión de agua.

"Para mí es importante cuidar los árboles y el agua, con eso hacen su miel mis abejitas. Sin agua no hay vida, no hay nada", susurra Demetrio mientras inspecciona en silencio las colmenas llenas de abejas que tiene bajo los árboles de su antigua casa.

El proyecto ya benefició a 159 familias residentes en los municipios de Moro Moro, Pucara, Samaipata, Vallegrande, El Torno y Postrervalle, quienes lograron preservar 6.116 hectáreas de cobertura boscosa que infiltran 451.000 m3 de agua a los acuíferos subterráneos del país.

El agua es un recurso esencial para la vida, fuente de salud y prosperidad económica. El cuidado de este recurso es un compromiso de Coca-Cola en todo el planeta y por ese motivo la Compañía se comprometió a reabastecer a la naturaleza el 100% del agua que utiliza en sus bebidas y procesos productivos. La meta, fijada para 2020, se alcanzó a nivel global cinco años antes gracias a una sólida política de reducción de consumo y reutilización de agua en las plantas embotelladoras, y programas de protección de cuencas y reforestación que permiten conservar el agua de los suelos. Así, desde desde 2015 la Compañía reabastece a la naturaleza cada gota de agua que utiliza.

A nivel mundial, según el último Informe de Sustentabilidad elaborado por la Compañía  se indica que en 2017 y gracias a  281 proyectos relacionados con el agua en todo el mundo, la Compañía logró reabastecer a la naturaleza 248 billones de litros de agua.