El concurso Ecolegio convocó a 44 unidades educativas de La Paz, que lograron recolectar 40 toneladas de residuos reciclables. La iniciativa de la Fundación Coca-Cola de Bolivia y el Gobierno Municipal de La Paz se desarrolló entre el 28 de mayo y el 31 de octubre.

El orgullo y la emoción se evidencian en el relato de Freddy Chávez, Director de la Unidad Educativa Franz Tamayo Nº 3 ubicada en la zona Villa Victoria de la ciudad de La Paz. Ni en sus mejores sueños había imaginado obtener el primer lugar en el concurso Ecolegio, una iniciativa que invitó a 44 unidades educativas a recolectar residuos reciclables. Tras seis meses de trabajo conjunto, niños, educadores y familias lograron juntar 40 toneladas de material reciclable.

“Nos han despertado de un letargo. Ahora nuestra motivación es enorme y vamos a continuar cuidando el medio ambiente”, aseguró Freddy. El entusiasmo de los alumnos de esta unidad educativa no tiene límites: ya comenzaron a recolectar material para 2019.

La Fundación Coca-Cola de Bolivia y el Gobierno Municipal de La Paz, a través de Envibol y Papelbol -dependientes del Ministerio de Desarrollo Productivo-, organizaron este concurso para generar conciencia sobre la importancia y los beneficios del reciclaje. A su vez, la iniciativa forma parte del modelo de gestión de residuos sólidos que se implementó con éxito en la ciudad de La Paz en busca de ser el primer municipio ecoeficiente del país.

COMPROMISO COMPARTIDO

El 28 de mayo fue el pistoletazo de salida del reto que asumieron los estudiantes de los 44 centros educativos. El apoyo de profesores, personal administrativo, y familiares fue fundamental para lograr el objetivo de reunir la mayor cantidad de kilos de residuos reciclables –principalmente plástico, cartón y papel-. El desafío de la competencia fue instrumentar mecanismos de recolección simples y lugares de depósito correctamente identificados para facilitar la participación de todos.

Seis meses después del inicio de la competencia se conocieron los ganadores de Ecolegio. El primer puesto fue para la Unidad Educativa Franz Tamayo Nº 3 que reunió 12,1 toneladas, el segundo lugar lo obtuvo la Unidad Educativa República de Canadá con 5,4 toneladas; y el tercer lugar fue para la Unidad Educativa La Merced B que alcanzó 4,7 toneladas. Como premio los ganadores recibieron pizarras acrílicas, contenedores de basura, computadoras y proyectores multimedia, entre otros.

“Granito a granito logramos nuestro objetivo. Lo mejor fue unir a toda la comunidad en torno a un objetivo, afianzó nuestros lazos fraternos y conciencia medioambiental. El futuro del mundo depende de nosotros, del cuidado de cada rincón del lugar donde estamos viviendo. El concurso terminó pero nosotros no pararemos de reciclar”, dijo Freddy. Los flamantes ganadores fueron los estudiantes de los cuatro cursos de cuarto de secundaria, quienes lograron el involucramiento de 650 estudiantes, padres de familia, más de 50 profesores, ex alumnos y hasta vecinos.

Para estos estudiantes reciclar se volvió un hábito que continúan más allá del concurso. Diseñaron sus propios basureros separadores de color amarillo y azul y brindaron charlas motivacionales sobre el medio ambiente a otros alumnos.

El colegio La Merced B, que obtuvo el tercer lugar en Ecolegio, fue reconocida por el municipio paceño por contar desde 2015 con la Brigada Medioambiental Mercediana. Durante el concurso se involucraron 70 voluntarios, quienes fueron los encargados de reciclar el material que los diferentes cursos acopiaban en la unidad. “Nuestro lema es `Por ti, por mi, por nuestro futuro’, porque la única forma de lograr cambios en el medio ambiente es involucrar a todo el mundo”, afirmó la Coordinadora del colegio, Jimena Veliz.

Una de las unidades educativas que se destacó por su trabajo y compromiso fue la Unidad Educativa República de Canadá, ubicada en la Villa Nueva Potosí, que solo cuenta con nivel primario. Aquí los protagonistas fueron los niños, quienes con ayuda de sus profesores y padres, reunieron cinco toneladas de residuos. Los alumnos crearon “El Ecoboy” y su escuadrón protector de la madre tierra, personificado por ellos mismos. La profesora Nelly Jove, una de las encargadas de dirigir la campaña, sostuvo que gracias al concurso la escuelita cambió los hábitos de los niños y profesores: “Hicimos nuestros basureros de cartón y los niños fueron los más entusiastas”.

Las más de 40 toneladas de residuos que se reunieron al cierre del concurso Ecolegio fueron destinadas a empresas recicladoras, encargadas de la transformación del material en nuevos productos, cerrando así el ciclo del reciclaje.

La iniciativa se enmarca en el programa global Un Mundo sin Residuos, por el que Coca-Cola se compromete a reciclar el equivalente al 100% de sus envases comercializados a nivel mundial para 2030. En este sentido, el Sistema Coca-Cola de Bolivia cuenta con el programa Botella a Botella, que consolida a la empresa como la primera industria nacional de bebidas en alcanzar la meta de utilizar 30% de resina reciclada para elaborar nuevos envases, cumpliendo con la normativa vigente un año antes de lo estipulado.