A las 10 de la mañana en el parque Urbano de la ciudad de Santa Cruz, todo está listo para recibir la segunda versión de la Tapatón, una iniciativa que busca reunir la mayor cantidad de tapitas plásticas para entregarlas a Empacar, empresa que compra y recicla plástico y cartón. El destino final de lo recaudado es para el departamento de pediatría del Hospital Oncológico, que centraliza el tratamiento de cáncer a nivel nacional.

Una a una van llegando las personas con bolsas y botellones repletos de tapitas. Todo aporte cuenta. Llegan individuos solos, familias y  grupos de amigos. La jornada de recolección se convierte en una fiesta, ya que también hay un espectáculo para los niños. Todos los voluntarios presentes en la jornada de recolección llevan polos blancos con el logo de la Tapatón, además de capas rojas para transmitir el mensaje de que se puede ser héroe con pequeñas acciones. La iniciativa cumple un doble propósito: ayudar a los pequeños y cuidar el medio ambiente a través del reciclaje de tapitas plásticas.

Florencia Maldonado y su familia son los fundadores de esta campaña. Todo surgió hace dos años, cuando su hijo Agustín le planteó a ella y su esposo la inquietud de ayudar a otros niños. Se les ocurrió traer una iniciativa exitosa que se estaba realizando en Buenos Aires: juntar tapitas plásticas y, con su venta, ayudar a financiar los traslados, alimentación, tratamientos y equipos de los pacientes del área de pediatría del Hospital Oncológico.

Al poco tiempo, esta campaña familiar logró importantes resultados en Santa Cruz. Agustín, que ahora tiene ocho años, sigue siendo un voluntario activo de la Tapatón. Durante la jornada de recolección en el Parque Urbano, ayuda a otros niños a vaciar sus bolsas y ordena las tapas que van donando.

“Solo se necesita solidaridad y buena voluntad de querer hacer algo,  de ayudar. No cuesta nada poner un recipiente en casa. Hay que tomar conciencia de que además de ayudar a otras personas, estamos cuidando el medio ambiente”, asegura Florencia, voluntaria de la Tapatón junto a varios integrantes de su familia.


Pasado, presente y futuro de la campaña

La recolección de tapitas comenzó a finales de 2016, cuando se juntaron casi dos toneladas y media de tapitas en dos meses. Fue el puntapié para que en 2017 se recolectaran 23 toneladas más. En dos años, pasó de ser una iniciativa de una familia, a ser una campaña permanente organizada por Fundesi, la fundación que se dedica a trabajar por las necesidades del hospital cruceño.

En total, en lo que va del 2018 ya juntaron 15 toneladas solo en Santa Cruz, que son el resultado de lo recolectado en las dos primeras versiones de la Tapatón, sumado a la campaña permanente que realiza la fundación durante todo el año.

En la primera versión de la Tapatón, realizada en mayo de 2018 en el propio Hospital Oncológico, se logró recolectar tres toneladas de tapitas. En esta oportunidad, la iniciativa tuvo lugar en el parque para que la población conozca el programa y se juntaron más de dos toneladas.

Además de los eventos puntuales, se recolectan tapitas durante todo el año en el Hospital Oncológico y en Empacar, donde hay contenedores habilitados exclusivamente para las tapitas. A esta iniciativa también se suman instituciones, empresas, colegios y supermercados. Por ejemplo, Vega Solvi, la firma encargada del recojo de la basura en la ciudad, colabora seleccionando las tapitas que encuentran en la limpieza de las calles, al tiempo que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) ayuda con la logística en todo el país. Por su parte, Coca-Cola y su embotelladora Embol provee de bidones a algunos supermercados y farmacias para la recolección de las tapitas y posteriormente los centraliza en un gran contenedor cuya capacidad es de 15 mil tapitas, que trasladan trimestralmente a Empacar.

Ahora, Fundesi quiere realizar eventos de recolección similares en otras zonas del país, como Cochabamba y La Paz, donde recién está empezando la campaña. “Queremos llegar a más ciudades y pueblos. Recién nos estamos organizando para  intensificar el programa en otras ciudades que puedan convertirse en el centro de acopio en cada departamento”, aclara Liliana Canido, otra de las voluntarias de la Tapatón, quien agrega que también se estudia la posibilidad de recolectar botellas plásticas para vender y reciclar, con el objetivo de seguir apoyando a los niños con cáncer.

Entre algunos de sus productos, Empacar fabrica botellas PET con el 30% de material reciclado, que luego son vendidas a empresas del mercado, entre ellas Embol. Marcelo Prada, Jefe Nacional de Recolección de Empacar, señala que desde la recicladora también aportan a esta causa, ya que compran el plástico de las tapitas a un precio cinco veces mayor del real, para contribuir con los objetivos de la campaña.

El compromiso de Coca-Cola por las tapitas se extiende a nivel nacional

Luis Lugones, Director de la Fundación Coca-Cola en Bolivia, señala que a través de la embotelladora EMBOL, son parte importante de esta campaña desde sus inicios. Apoyan con contenedores que depositan en varios supermercados, farmacias y en las oficinas de la embotelladora a nivel nacional. Además colaboran con el diseño comercial de la campaña junto a la empresa McCann, encargada del marketing de la iniciativa.

Pero la participación de Embol no termina ahí, también apoyarán la gira nacional de la campaña en octubre y ampliar los contenedores destinados al acopio en diferentes ciudades. “Más allá de la Responsabilidad Social y nuestro compromiso con el medio ambiente y el reciclaje, se apoya a un sector vulnerable como es el Hospital Oncológico, cuya meta es ayudar a los niños”, acotó el ejecutivo, quien se siente orgulloso se ser parte de los resultados alcanzados: 42 toneladas de tapitas en dos años, que demuestran el trabajo conjunto por una causa solidaria.