La Fundación Avina, con el apoyo de Fundación Coca-Cola y otros actores del sector público y privado, lidera un programa para mejorar las condiciones de trabajo de miles de recolectores de residuos de Santa Cruz, Sucre, Potosí y Cochabamba.

Más de 18.000 personas viven de la recolección de residuos en Bolivia, y 5.000 de ellas residen en Santa Cruz. Sin embargo, las condiciones de seguridad e higiene en la que realizan su tarea, además de la informalidad que caracteriza al rubro, son un problema hasta ahora sin resolver. A partir de la iniciativa liderada por la Fundación Avina, el pasado 23 de mayo se firmó un convenio que involucra a diversos actores de la sociedad y los compromete a fortalecer la formalización de los recolectores de residuos de cuatro ciudades del país (Santa Cruz, Sucre, Potosí y Cochabamba).

El programa apunta a trabajar junto a las diferente asociaciones de recicladores/as de cada ciudad, en Santa Cruz se trabajará principalmente con la Red de Recicladores de Santa Cruz, durante dos años para mejorar sus condiciones laborales. La consultora española Roots For Sustainability (R4S) y la Fundación para el Reciclaje (Fundare) en Bolivia serán las encargadas de la implementación del proyecto.

Pep Tarifa, representante de R4S para Latinoamérica y el Caribe, fue el encargado de explicar el alcance del proyecto, que tiene como propósito contribuir al desarrollo de sistemas de reciclaje inclusivo en todo el continente para la formalización y mejora de las condiciones de vida de los recicladores de base. “Para lograr una mejora de la situación socioeconómica se necesita de los recicladores de base, de la administración pública, empresa privada, la sociedad en general.  Tenemos que trabajar de la mano de los municipios”, dijo el experto no sin antes explicar que el objetivo es plantear sistemas de gestión integral de residuos municipales lo cual permitirá, también, mejorar el desempeño de las administraciones públicas.

Asimismo, el proyecto contempla una serie de objetivos específicos como el fortalecimiento, capacitación y formalización de organizaciones de recolectores de base; instalación de capacidades a nivel municipal para el apoyo de las asociaciones y mejorar la posición de las asociaciones recolectoras de base en la cadena de valor de los materiales reciclables, entre otros.

Uno de los puntos distintivos del programa es la participación del sector público y privado para lograr los objetivos trazados. De este modo, la principal tarea de los ejecutores del proyecto será articular las acciones de los diferentes componentes del programa, entre ellos Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR), Fundación Avina, Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Fundación Coca-Cola gobiernos municipales y las asociaciones de recolectores de base de las cuatro ciudades.

(de izq. a der.) Miguel Castro, Director programático de Fundación Avina, Pep Tarifa, Socio y co-fundador de R4S, Claudia Fernández y Luis Lugones, Directores de la Fundación Coca-Cola para Bolivia. 

La Compañía Coca-Cola, en el marco de su compromiso global Un Mundo sin Residuos, es una de las empresas que acompaña este proyecto. “Este proyecto es prioritario. Nos importa mucho estar acompañados de actores locales e internacionales. Esto da fuerza y seriedad al convenio firmado”, aseguró Luis Lugones, Director de Fundación Coca-Cola para Bolivia.

La primera reunión de socialización del proyecto contó con la presencia de representantes de los recolectores, quienes expresaron sus principales inquietudes. “Tenemos 12 años de experiencia en la cadena de reciclaje y vamos a ejecutar el proyecto. El rol del reciclador es importante”, agregó Mauricio Gutiérrez, Presidente de Fundare.

Por su parte, Gabriel Baracatt, Director Fundación Avina, apuntó: “Dejemos atrás las diferencias para crear un bien público. Solo la colaboración hace posible un cambio”.

La reunión finalizó con la firma del convenio que se materializa después de un largo periodo de espera. Un sector hasta ahora olvidado - y que aporta de forma directa en la cadena de reciclaje de los residuos del país-, empieza a revindicar su rol y aporte en la sociedad.