A tres meses de iniciado el proyecto “Mallyn Recicla”, cuatro comunidades cercanas a la ciudad de Trinidad, en el departamento del Beni, lograron recolectar 7.000 botellas de plástico. A su vez, en los sitios donde se desarrolló el proyecto logró erradicarse la quema de este material.

El sol del mediodía pega fuerte en el campo de fútbol de la Comunidad Loma Suárez, a nueve kilómetros de la ciudad de Trinidad, capital del departamento del Beni. El partido por el campeonato que se disputa entre 17 comunidades está a punto de comenzar. Justo antes de entrar a la cancha, los jugadores se sorprenden al ver un gran mallín amarillo.  Tras leer el colorido cartel que reviste la caja metálica, no dudan en depositar allí sus botellas plásticas.

A tres meses de este encuentro deportivo, el proyecto “Mallyn Recicla” logró recolectar más de 7.000 botellas de plástico PET en las comunidades Loma Suárez, Puerto Ballivian, Puerto Almacén y Puerto Varador. Esta iniciativa promueve la limpieza de plásticos en el área protegida de los ríos Ibare - Mamoré con el apoyo de empresas privadas, entre ella Nudelpa, embotelladora de Coca-Cola en el norte boliviano.

Para promover la recolección de botellas plásticas, el proyecto instaló contenedores –mallynes- en puntos estratégicos de cada comunidad, que facilitaron la incorporación de un nuevo hábito ecológico entre los vecinos. La campaña contempla, a su vez, su posterior reciclado para la fabricación de escobas, y acciones de sensibilización dirigidas a los comunarios.


Una vez por semana una brigada del Centro de Reciclaje y Educación Ambiental (CREA), dependiente de la Dirección de Medio Ambiente del Gobierno Municipal de Trinidad, visita a las comunidades para dar charlas sobre medio ambiente, reciclaje y uso de los mallines. De este modo, 20 personas seleccionadas en cada comunidad se preparan para asumir un nuevo reto: fabricar escobas a partir de plástico reciclado. En diciembre la comunidad de Loma Suárez fue la primera en recibir la capacitación.

“La idea es que ellos aprendan en su misma comunidad la importancia del reciclaje transformando el plástico en escobas, para que pueden venderlas más adelante”, señaló el Director de la unidad Medioambiente del Municipio, Alexis Anthony Vargas.

Uno de los cambios más importantes que generó el proyecto “Mallyn Recicla” en las comunidades es la erradicación de las quemas de plástico. Alexis indicó que a partir de esta iniciativa los vecinos aprendieron a usar los contenedores y tomaron conciencia sobre el impacto que produce en el medio ambiente la quema de este material. A su vez, explicó que “los comunarios han entendido que reciclar también puede generar ingresos económicos si llevan esos plásticos a las empresas que compran material reciclable”.

Para la segunda etapa del proyecto, que comienza en marzo de 2019, se trabajará con las unidades educativas. El objetivo es convertirlas en unidades ecoeficientes y saludable a través de la enseñanza del ahorro de energía, reciclaje y cuidado del agua.