Las cascadas de agua que nacen en la comunidad de San Jacinto, en La Paz, atraen a turistas de todo el país. El proyecto de ecoturismo diseñado por la comunidad local reafirma su compromiso con el cuidado del agua y el medio ambiente. Desde 2019, de la mano de Fundación Coca-Cola y Fundación Natura, los vecinos también participan del proyecto de Reposición de la Huella Hídrica.

A pocos kilómetros del bullicio de la ciudad de Coroico, en La Paz, se esconde una cascada de aguas cristalinas de 30 metros de altura. Este paraíso natural, custodiado por serranías, ríos y una frondosa vegetación, es el secreto mejor guardado de los vecinos de San Jacinto. Juntos emprendieron un proyecto de ecoturismo para dar a conocer el lugar y proteger los cursos de agua.

Esta comunidad de 43 familias demuestra un compromiso férreo con el cuidado del agua y el medio ambiente. Por eso, en 2019 se sumó al proyecto de Reposición de la Huella Hídrica, impulsado por la Fundación Natura y la Fundación Coca-Cola de Bolivia. Como parte de la iniciativa, los vecinos reforestaron los alrededores del río Taitimonte, y cercaron 61 hectáreas de bosque que circundan la cascada natural. Como contrapartida, recibieron apoyo para construir un sistema de filtrado de agua que les permite acceder a agua segura.

Antes de la puesta en marcha del proyecto de ecoturismo, los visitantes recorrían la zona sin mayor cuidado. Por eso, la primera medida fue construir escalinatas naturales con pasarelas a un lado de la montaña para subir hasta la cima. También construyeron una piscina natural a la que bautizaron "Segunda cascada".

A partir de su acondicionamiento como balneario, la comunidad tomó conciencia del cuidado del entorno y cercó la zona. "A veces los turistas no saben cuidar estos espacios naturales, los llenan de basura. Al cercar esta cascada, cuidamos que no la ensucien o maltraten", explicó a Journey José Luis Mamani, uno de los dirigentes de la comunidad e impulsor del proyecto de ecoturismo.

Este paraíso natural es el secreto mejor guardado de los vecinos de San Jacinto. 

“El potencial turístico es enorme, pero nosotros queremos mostrar la comunidad de la forma más natural posible y sin invasión masiva de personas que pueden perjudicar a nuestras fuentes de agua o áreas verdes”, dijo José Luis.

Esta iniciativa es solo el primer paso del proyecto de ecoturismo, que contempla un circuito de 13 cascadas con senderos interconectados en una extensión de tres hectáreas. Este recorrido será abierto al público en 2020.

Los turistas que llegan a San Jacinto tienen la posibilidad de alojarse en el albergue, el otro gran atractivo de la zona. Ubicado a la orilla del camino, el lugar cuenta con 20 camas, y recibe a grupos y familias. Según explica el José Luis, el proyecto del balneario surgió para dar trabajo a jóvenes de la comunidad y también para recaudar fondos que se destinan al mantenimiento y se distribuyen entre las familias a fin de año.

La Fundación Natura trabaja desde 2017 en el municipio de Coroico y desde 2019 cuenta con el apoyo de Fundación Coca-Cola de Bolivia para extender los Acuerdos Recíprocos por el Agua (ARA). En este municipio las fundaciones colaboran en la ejecución de iniciativas en las comunidades de San Félix, San Jacinto y Unduavi. Hasta el momento se preservaron 214 hectáreas de bosque y mejoraron el acceso al agua para 135 familias.