La Fundación Coca-Cola de Bolivia apoyó la Hackaton, uno de los eventos tecnológicos más importantes que organiza la Embajada de Estados Unidos en Bolivia una vez por año en diferentes ciudades. En Santa Cruz fue la primera versión, le antecedieron los eventos de La Paz y Cochabamba. Durante dos días más de 80 jóvenes se dieron cita en la Universidad Privada Tecnológica de Santa Cruz para desarrollar soluciones tecnológicas con el objetivo de cuidar el medio ambiente. 

Camas improvisadas en medio de aulas de clase, grupos de jóvenes dispersados y dispositivos móviles por doquier. El cansancio no mella el entusiasmo y la adrenalina aumenta a medida de pasan las horas. Se acerca el final del Hackaton de emprendimientos sostenibles y los competidores saben que quede poco tiempo para presentar sus proyectos.

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente -conmemorado el 5 de junio-, más de 80 jóvenes se dieron cita durante dos días en la Universidad Tecnológica Provada de Santa Cruz para desarrollar soluciones tecnológicas orientadas a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Entre el 31 de mayo y el 2 de junio tuvo lugar una maratón de 40 horas en la que los participantes presentaron quince iniciativas enfocadas en mejorar la calidad de vida de las personas y cuidar el medio ambiente.

Divididos en grupos de trabajo, los jóvenes idearon desde ciudades y granjas inteligentes, hasta propuestas para mejorar el problema de la basura a través del celular. La creatividad aplicada a la tecnología fue la clave para desarrollar propuestas que despertaran la atención del jurado.

Después de tres días de arduo trabajo y bajo el monitoreo de jurados expertos, los grupos concluyeron sus propuestas. El proyecto ganador fue una aplicación que optimiza el recojo de la basura a través de alertas enviadas por los vecinos a los recolectores. La app cuenta con una tabla de valores y un sistema de puntos para premiar con artículos de material reciclado a los buenos vecinos que reciclan.

“No solo ayudamos al medio ambiente reciclando, sino también generamos fuentes de empleo para los recolectores y artesanos que trabajan con material reciclado. Ha sido una experiencia gratificante en un proyecto de responsabilidad social. Vamos a poner en marcha el proyecto y que seguro será un éxito”, asegura Luis Figueroa, representante del grupo ganador, que usará el incentivo de 3.500 dólares para desarrollar la app.

Otras iniciativas premiadas fueron una aplicación para celulares que monitorea la salud de personas discapacitadas, y una aplicación de empleo eventual para personas sin título. El resto de propuestas sostenibles serán evaluadas por la universidad para apoyar su desarrollo a través de la búsqueda de financiamientos.

“Hay aplicaciones para gente con título que ayudan a buscar trabajo, pero no para las que no tenemos aún, como los estudiantes o personas que tienen un oficio y buscan trabajos eventuales o de medio tiempo”, señala Iara Soliz, quien obtuvo el segundo lugar con su grupo con esta propuesta.

“Existen 85.000 personas con discapacidad en el país, crear una app que controle su salud les daría mejor calidad de vida. La tecnología es fundamental para alcanzar los ODS”, sostiene David Arteaga, cuyo grupo salió  en tercer lugar.

El Jefe de Investigación de la Utepsa, Ernesto Viscarra, aseguró que la actividad ha servido para incentivar el espíritu emprendedor, sostenible y tecnológico de los jóvenes. “El objetivo fue crear soluciones que generen valor económico, social y ambiental a través de aplicaciones”, sostuvo.