La carrera de Diseño y Gestión de la Moda de la Universidad Privada Santa Cruz (UPSA) promueve la confección de bolsas a través del upcycling.

Como si se tratara de una factoría que produce en serie, los estudiantes de la materia de Moldería y Sastrería de la carrera de Diseño y Gestión de la Moda de la Universidad Privada Santa Cruz, trabajan en la confección de prototipos de bolsas de telas recicladas.

En su primer contacto con las máquinas de coser, estos 15 jóvenes aprenden la importancia de la reutilización de materiales para disminuir el impacto de la industria textil en el medio ambiente.

Su docente, Debbie Cronembol, explica que su misión es introducirlos en el upcycling -término en inglés que refiere a la confección de ropa mediante la reutilización e prendas o desechos textiles- en sus primeras creaciones y que la idea de producir bolsas bajo esta premisa nació de los propios estudiantes. “La moda está dando un giro en torno al cuidado del planeta. Es la nueva tendencia pero no solo en la ropa; también en accesorios como las carteras y bolsas de compra”, apunta Debbie.

María Huertas y Tania Adad son dos estudiantes que elaboraron sus propias carteras a partir de pantalones reciclados. “Estoy contenta porque aprendo a crear cuidando la naturaleza. Es moda sustentable”, señala María.

Isabel Suárez fue más allá: creó un bolsón grande a partir de la reutilización de dos pantalones de jeans, que decoró con accesorios también reciclados de la misma tela. Tardó una semana en confeccionarlo pero valió la pena: ahora lo usa para llevar sus cuadernos a la universidad. “Si hacemos números mi bolsa me costó nada. Podría ser un buen negocio y, lo más importante, reciclamos innovando”, aclara.

El proceso productivo de las bolsas sustentables comienza con una idea, pasa al boceto y luego se digitaliza. El siguiente paso es hacer el molde, previa selección de las telas y accesorios; finalmente, se confecciona en el taller. En semestres superiores incluso han hecho producciones personalizadas de bolsas de mercado para su comercialización. “Al crear estas bolsas los estudiantes también descubren nuevos nichos de mercado y que es posible crear cuidando el medio ambiente”, acota satisfecha Debbie.

Desde que se abrió la carrera, la reutilización de prendas y otros materiales ha sido una constante en su programa de estudios, ya que uno de sus objetivos es formar profesionales con un perfil ecológico, según aclara su directora Raquel Clouzet para quien la moda tiene un nuevo “desafío industrial”.

“El upcycling va a contrarrestar los efectos de la industria de la moda. Se trata de crear nuevas marcas a partir de las ya existentes, pero de manera sustentable. Esto abre también la posibilidad de nuevos nichos de mercado para los futuros profesionales”, aclara optimista Raquel.