Los humedales del departamento del Beni, en el corazón de la Amazonía boliviana, deslumbran a locales y foráneos por sus increíbles paisajes. Allí conviven mamíferos, aves, reptiles, anfibios, peces y más de mil especies de plantas. Este lugar es reconocido como uno de los reservorios de agua dulce más importantes de la región y del mundo.

En 2013, las subcuencas de los ríos Blanco, Matos y Yata fueron designadas como parte del tratado intergubernamental de sitios Ramsar, cuya misión es “la conservación y el uso racional de los humedales”, mediante acciones locales, regionales y nacionales, con el apoyo de la cooperación internacional, como contribución al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo.

La existencia de estos ecosistemas es vital en un país donde la mitad de la población no tiene acceso al agua potable y los servicios de saneamiento son escasos. El agotamiento de los humedales podría causar daños graves en el ambiente, como ocurrió con el lago Poopó —otro de los sitios Ramsar de Bolivia—, que se secó en 2016 a raíz de la sequía y la minería.

 

“Los humedales prestan beneficios ecológicos fundamentales y son reguladores de los regímenes hídricos, así como fuentes de biodiversidad a todos los niveles. Desempeñan un papel esencial en la adaptación al cambio climático y en la atenuación de sus efectos. La progresiva invasión y pérdida de los humedales causan daños ambientales graves y a veces irreparables a los ecosistemas”, advierte Rudy Alarcón Álvarez, Coordinador del primer Centro de Interpretación de Sitios Ramsar, con sede en Trinidad.

Los tres sitios Ramsar ubicados en el Beni cuentan con una extensión aproximada de 6,9 millones de hectáreas de humedales, que representan el 46% del total de reservas de agua dulce certificadas en Bolivia. Rudy destaca los humedales de esta zona por sus “su alta diversidad biológica, donde se han registrado 131 especies de mamíferos, 568 aves, 102 reptiles, 62 anfibios, 625 peces y más de 1.000 especies de plantas”.

Los incendios, la gran amenaza para los humedales

El desmonte, las quemas incontroladas, la deforestación no planificada, la minería no sostenible y la siembra de pasturas de ganado son algunas de las amenazas que enfrentan estos reservorios en la amazonia boliviana.

Según el Coordinador del primer Centro de Interpretación de Sitios Ramsar, con sede en Trinidad, los incendios podrían provocar daños irreversibles en el ecosistema hasta secar las vertientes y humedales. La eliminación de la capa vegetal provoca inundaciones y erosión, ya que al no haber capa vegetal esta no actúa como filtro y el agua discurre por las laderas arrastrando cenizas y lodo que acaba en los ríos.

Asimismo, se produce una alteración del ciclo hidrológico que impacta de forma negativa en la flora y la fauna acuáticas, y contamina el agua. No sólo los ríos se ven afectados por la turbidez causada por los arrastres de lodo y ceniza, también los acuíferos pueden sufrir estos efectos, que además, por la falta de agua infiltrada del terreno verán mermada su capacidad de renovación.

El primer Centro de Interpretación para cuidar los humedales en Bolivia

En el año 2017 se inauguró un Centro de Interpretación de Sitios Ramsar UNE en la ciudad de Trinidad, el primero en Bolivia, para ejecutar un plan de educación ambiental tanto en la zona urbana como en las comunidades. El principal objetivo es desarrollar la conciencia ambiental a través de la exhibición y difusión de información sobre los humedales y la realización de actividades educativas.

El centro ofrece, además, referencias sobre las características de su paisaje y la biodiversidad, así como información sobre los cambios que se producen en los humedales con el tiempo y su importancia cultural y económica.

Desde su apertura, ya pasaron por el centro alrededor de 25 mil visitantes. El centro proyecta ser un modelo de interpretación de humedales para replicarse en otras partes del país donde existen sitios Ramsar.

La embotelladora de Coca-Cola en el norte de Bolivia, Nudelpa, apoya las actividades del Centro de Interpretación y promueve medidas para cuidar el agua bajo el lema "Protejamos nuestros recursos hídricos". "Cuidar nuestros recursos, especialmente el agua, es un tema muy importante para nosotros, por eso apoyamos las actividades del centro desde su creación", explica Baldir Banega, Gerente General de la embotelladora.

Nudelpa también coordina con el Gobierno Municipal de Trinidad el programa "Mallyn Recicla", que desde 2018 limpia los Ríos Mamoré e Ibare y recoge las botellas plásticas de las comunidades ribereñas.