La ciudad de La Paz es pionera en la fabricación de un material conocido como plastimadera, realizado con bolsas de yogurt desechadas. Después del debido proceso, ese material puede convertirse, por ejemplo, en pupitres para las escuelas del municipio.

“Es un proyecto innovador, es la primera y única planta de plastimadera en el país y está enfocada en reutilizar estos desperdicios para que pueden tener un uso que beneficie a las personas”, expresó el Gerente General de la Empresa Municipal de Áreas Verdes (Emaverde), Carlos Andia.

La planta de plastimadera, en La Paz, donde se procesan las bolsas para fabricar muebles.

Emaverde es una empresa púbica municipal, que cuenta con ocho trabajadores dedicados a la fabricación de este material amigable con el medioambiente.

“Estamos convencidos de que el reciclaje es importante para llegar al equilibrio medioambiental y la plastimadera es una alternativa para reciclar y sembrar vida de los deshechos”, aseveró Carlos.

El Encargado de la Planta de plastimadera, Hugo Lamas, en una de las etapas del proceso.

Conoce el proceso de fabricación

La materia prima para realizar la plastimadera son las bolsas desechadas de leche y yogurt del desayuno escolar que distribuye el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz. Todas las bolsas llegan a la planta para ser lavadas y secadas.

“Una vez que terminamos el proceso de lavado, picamos el material con un motor que llega a picar 60 kilos por hora”, explicó el Encargado de Producción de la Planta, Hugo Lamas.

Los tablones de plastimadera con los que se fabrican pupitres ecológicos para las escuelas de La Paz.

Una vez picado, el material pasa a una especie de molde para ser dosificado. El siguiente paso es llevar el molde a un horno donde las bolsas picadas se funden y se unifican, para pasar luego a la prensa hidráulica que le da consistencia. El tablero resultante posteriormente se instala sobre un armazón metálico para fabricar los pupitres que la Alcaldía entrega a las escuelas. Para realizar un tablero de dos centímetros de grosor se necesita alrededor de 60 kilos de bolsas picadas.

Algunos de los muebles que se fabrican con plastimadera.

Pupitres ecológicos: una enseñanza sobre el reciclaje

Diferentes escuelas paceñas ya recibieron estos pupitres amigables con el medioambiente que, además de su uso habitual, ayudan a generar conciencia sobre la importancia del reciclaje.

“Las escuelas reciben estos muebles con mucha satisfacción y consciencia de que ese mobiliario ha sido producido con elementos reciclados”, recalcó Carlos.

Además, explicó que estos pupitres son livianos, duraderos y resistentes, por lo que son ideales para las necesidades de los niños en las aulas.

La planta de plastimadera funciona hace cinco años y se estima que ya se entregaron más de mil pupitres producidos allí.

Carlos Andina manifestó que esperan diversificar los productos que fabrica la planta para hacer, por ejemplo, bancas para las plazas y parques de La Paz e invitar así a más personas para que ayuden al reciclaje.

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