La Fundación Natura y la Fundación Coca-Cola trabajan en Bolivia para preservar bosques y acuíferos en los valles cruceños a través de “fábricas de agua”. En un encuentro nacional de alcaldes, realizado en Santa Cruz, se generaron alianzas para fortalecer el trabajo de los municipios en el cuidado del agua.

El proyecto de Reposición de agua de las Cuencas del Río Grande y Piraí, en Santa Cruz, reunió a los alcaldes de los Valles Cruceños para intercambiar experiencias sobre el modelo de Acuerdos Recíprocos por Agua (ARA). La iniciativa, que desde hace dos años impulsa la Fundación Natura con el apoyo de Fundación Coca-Cola, busca conservar los acuíferos mediante el compromiso de los productores locales para la preservación de bosques

“Queremos llegar a más de 70 comunidades para trabjar juntos en la preservación del agua a través del cuidado de sus bosques. No queremos que se pierdan nuestras riquezas del área protegida y del parque Amboró. Las familias de a poco dejaron de chequear y cuidan sus montes y eso nos llena de orgullo”, afirmó  Gerardo Paniagua, alcalde del municipio El Torno.

Gerardo y los otros seis alcaldes de los valles cruceños participaron del encuentro Nacional de Gobiernos Municipales y Organizaciones bolivianas y de otros cinco países latinoamericanos el pasado 27 de agosto. El objetivo fue mostrar los beneficios del modelo ARA, implementado por Natura con gran éxito.

Este modelo requiere la participación activa de los municipios, cooperativas de agua locales, productores y otros aliados como la Fundación Coca-Cola de Bolivia, para lograr un cambio de comportamiento en los productores a través de prácticas amigables con el medio ambiente, como el cuidado de los bosques para la infiltración de agua en los acuíferos.

Tras dos años de trabajo, en Santa Cruz los resultados son alentadores: hasta la fecha se mejoró la calidad de vida de 159 familias y se protegieron 14.000 hectáreas de bosque en seis municipios. Este mismo proyecto se implementó en septiembre en el departamento de La Paz con cuatro nuevos municipios de la zona de los Yungas, en el trópico paceño.

Un modelo de gestión del agua exitoso

La incidencia política fue clave para lograr resultados tangibles. El alcalde de Vallegrande, Casto Romero, es uno de los pioneros en este tema e impulsor de la Ley de políticas públicas, que destina el 12% de los ingresos de coparticipación tributaria a proyectos de conservación de fuentes agua y biodiversidad. “Las autoridades pasan, pero las leyes permanecen y con ello se garantiza el cuidado del agua en próximas gestiones administrativas. Hemos abierto una partida presupuestaria donde la alcaldía pone recursos y la comunidad la contraparte”, remarcó el burgomaestre.

Este modelo de incidencia política despertó el interés en otros municipios, donde la sequía obliga a repensar las políticas públicas. Tras el encuentro, los alcaldes de Pasorapa (Cochabamba) y San Juan de Yapacaní (Santa Cruz) llamaron a cumbres por el agua y el medio ambiente para buscar soluciones que involucren a todos los sectores. “Podríamos hacer alianzas entre los alcaldes para intercambiar apoyo técnico”, sugirió el representante del municipio cruceño de Quirusillas, Fausto Jiménez, quien recibió el apoyo de sus pares.