Todo indica que en un futuro bien cercano las bombillas de plástico serán parte de la historia. Se abre entonces un mundo de posibilidades para reemplazarlos, y en Journey testeamos algunos de los que se anticipan como favoritos. Pero primero, ¿sabías que las bombillas tienen más de 5.000 años de antigüedad?

De hecho, el material con el que están hechos las bombillas cambió con el tiempo. El más antiguo encontrado consistía en un tubo de oro puro decorado con lapislázuli. Fue encontrado en una tumba sumeria y probablemente se usó para beber cerveza alrededor del año 3.000 A.C. Los sumerios evitaban con el sorbete las cáscaras de granos flotantes en las bebidas. Pero ellos no fueron los únicos en utilizar esta tecnología. También en esta parte del mundo existe la bombilla desde hace mucho tiempo, para tomar mate. Recién muchos miles de años después el sorbete adquirió la forma que conocemos hoy en día.

Desde que comenzó a cambiar la conciencia acerca la necesidad de reducir los residuos plásticos, se realizaron varias campañas para evitar el uso de las bombillas de este material. En octubre de 2018, por ejemplo, la UE decidió prohibir muchos artículos de plástico descartable.

Entre ellos figuran los cubiertos de plástico, revolvedores de café y bombillas.

Las alternativas para reemplazar las bombillas de plástico se multiplican; a continuación, algunos ejemplos:

1. Vidrio

Por supuesto que es frágil y suena fuerte al golpear contra la botella de vidrio. Al principio se siente raro pero tiene algunas ventajas: es apto para el lavavajillas y, por lo tanto, no presenta ningún riesgo higiénico. Si no se cae, es sin duda un sorbete ideal para tomar bebidas en casa durante mucho tiempo.

2. Metal

Es lo más parecido a una bombilla para mate. También puede lavarse en el lavavajillas y, a diferencia de su frágil competidor de vidrio, también es adecuado para salidas nocturnas. Tal vez en poco tiempo más todos llevemos nuestro propio sorbete en nuestros bolsos.

3. Bambú

El bambú simplemente se ve hermoso y hace un ruido maravilloso cuando varios tallos se golpean entre sí. Ojos y oídos pueden disfrutar al mismo tiempo. El sorbete de bambú se decolora fácilmente en las bebidas, pero no cambia su forma. Debe ser enjuagado a mano por lo que se incluye un mini cepillo. El bambú no dura para siempre pero después de su segunda vida como sorbete finalmente puede comenzar una tercera como hotel de insectos.

Además, como cada tallo de bambú es único, las bombillas vienen en  diámetros grandes, medianos y pequeños. Hay uno para cada consistencia de bebida. La naturaleza pensó en todo.

4. Papel

Antes de que el sorbete de plástico comenzara su marcha triunfal, el de papel tuvo su gran momento. Hoy está de vuelta otra vez. Por supuesto que no tiene vida eterna y cede relativamente rápido en el extremo inferior pero...luego de su uso se puede desechar en el cesto residuos de papel para su reciclaje. Es ideal para los niños.

5. Papel vegetal

El sorbete de fibra vegetal procesada se acerca bastante a su predecesor, el sorbete de paja. Anque después de un cuarto de hora este sorbete se vuelve demasiado blando, es una de las opciones descartables más sustentable. Es ligero como una pluma, cabe en el bolso y luego de  su uso se puede convertir en compost o descartar en el cesto de papeles para reciclaje.

...algunos vienen con cepillos para su limpieza.

6. Bombilla de manzana... comestible!

La pajilla de manzana es la estrella de la sustentabilidad. Está hecho con orujo de manzana y puede ser consumido después de su uso. Así que podés incluso olvidarte de las papas fritas para acompañar tu bebida. El orujo de manzana es un subproducto de la producción de jugo, por lo que el sorbete es también un producto de reciclaje. Al igual que el sorbete de papel vegetal, el de manzana sólo debe utilizarse por un breve período de tiempo ya que después de un rato comienza a ablandarse ligeramente desde abajo. Si eso sucede ya no será tan crocante como las manzanas fritas.