Incorporar nuevas rutinas para cuidar el ambiente es sencillo y reporta enormes beneficios para el Planeta. Una vecina de Santa Cruz nos enseña cinco claves para revalorizar los residuos domésticos a través del reciclaje y el compostaje.

Los vecinos del Condominio Vittoria, en Santa Cruz, son un ejemplo en el cuidado del medio ambiente. ¿Por qué? Porque han incorporado a sus rutinas diarias un hábito que hace la diferencia: separar sus residuos antes de desecharlos; es decir, incorporar el primer y fundamental paso para que esos materiales puedan ser reciclados.

La segregación en el hogar es el puntapié inicial para activar toda la cadena del reciclaje, que del hogar sigue con los recolectores y continúa en las plantas de reciclaje.  

Y en el Condominio Vittoria, Renathe Benquique, ingeniera ambiental de formación, ha creado un sencillo y práctico método con el que ha capacitado a sus vecinos para que juntos logren facilitar el trabajo de los recolectores y el posterior tratamiento de los materiales reciclables que pueden tener una segunda oportunidad; como es el caso de las botellas de PET, que son el plástico más fácilmente reciclable.

Una de las claves es separar los residuos reciclables de los que no lo son

Cinco pasos para sumarse al reciclaje desde casa

1. Identificar los residuos según sus posibilidades: orgánicos, reciclables y no aprovechables.

2. Separar los en recipientes distintos: plástico, aluminio, cartón y papel, por un lado; y residuos orgánicos por el otro.

3. Los residuos reciclables deben almacenarse limpios y secos para garantizar que puedan ser reaprovechados; además, se pueden colocar en una bolsa diferenciada -amarilla, por ejemplo- para facilitar su identificación.

4. Los residuos orgánicos también pueden revalorizarse a través del compostaje. Para eso, se deben disponer en una compostera y seguir estos pasos.

5. Entregar al servicio de recolección diferenciada las bolsas con los materiales reciclables. Asimismo, las botellas de plástico PET se pueden acercar directamente a uno de los contenedores de reciclaje de Vital -aquí se puede acceder a un mapa que muestra la ubicación de los puntos de acopio-.


Con estos pequeños pasos el aporte por Un Mundo sin Residuos es enorme. Y es que cada acción suma al trabajo colectivo que llevan adelante organizaciones sociales, gubernamentales y empresas, como la Compañía Coca-Cola, que ha hecho de Un Mundo sin Residuos su compromiso global. En Bolivia se llevan adelante proyectos de educación ambiental a través de la plataforma Re.crea y se ha trabajado en la instalación de más de 1000 contenedores en diferentes ciudades y provincias para recuperar la mayor cantidad de botellas plásticas.

En la ciudad de Santa Cruz, las personas pueden solicitar las bolsas amarillas de reciclaje a la empresa Vega-Solvi, encargada del Servicio-9 que traslada los residuos a la Planta de Separación de Normandía (teléfono 800128343). Otra opción es entregar los residuos separados a los recicladores de base que visitan diferentes distritos con el programa “De Puerta  en Puerta” del programa Reciclaje Inclusivo del que forma parte Coca-Cola Bolivia con otros aliados.  Asimismo, los condominios o urbanizaciones cerradas, empresas e instituciones pueden solicitar gratuitamente un contenedor de la marca Vital a través de la empresa Vega- Solvi, que coordina la instalación con la Compañía.

Juntos, Un Mundo sin Residuos es posible.