En el “Foro de Economía Circular: El presente en nuestras manos”, ejecutivos profundizaron sobre el compromiso global Un Mundo sin Residuos, con el que la Compañía Coca-Cola se propone recuperar y reciclar el equivalente al 100% de los envases que ponen en el mercado.

“Para el año 2050, si no tomamos acciones inmediatas, una tonelada de plástico equivaldrá a una tonelada de peces. Actualmente se vierte al mar un camión de plástico por minuto. Y en 10 años serán cuatro”, así de contundente y gráfico fue el comienzo de la exposición de Claudia Fernández, Directora de la Fundación Coca-Cola Bolivia, en el “Foro de Economía Circular: El presente en nuestras manos”, organizado por la Cámara de Industria y Comercio de Santa Cruz, Swiss Contact y Fundación Para el Reciclaje.

Para hacer frente a ese desafío y ganarle al tiempo, Coca-Cola Bolivia, siguiendo el camino marcado a nivel global por la Compañía Coca-Cola y su compromiso por Un Mundo sin Residuos, ha maximizado su trabajo para ser más circular y sustentable cada día, a través de proyectos de educación ambiental y el diseño de sus productos.

En ese sentido, Luis Lugones, Gerente de Asuntos Públicos de Embol, una de las embotelladoras de Coca-Cola Bolivia, señaló durante el evento web que este 2021 se ha puesto especial énfasis en incentivar el consumo de bebidas en envases retornables. “No hay nada más circular que una botella retornable. Tiene la virtud de reducir la huella de carbono y otro elemento es el menor precio para el consumidor que les permite tener ahorro”, explicó.

En Bolivia, una botella de plástico puede dar hasta 12 vueltas y una de vidrio 20 vueltas antes de ser reciclada. 


En la actualidad, apuntó Luis, 50 millones de botellas retornables se encuentran en circulación en el mercado boliviano, lo que representa el 40% del total del portafolio a nivel nacional. “Hacemos una gran inversión en las botellas retornables, en cuanto a lavadoras, cajas, plantas de tratamiento de agua. Una botella retornable de plástico puede volver 12 veces a planta y la de vidrio 20. Esa circularidad del envase es una fortaleza”, agregó.

En el camino por Un Mundo sin Residuos, otro de los grandes hitos en Bolivia ha sido la instalación de contenedores de reciclaje de Vital en ciudades y provincias con el objetivo de recuperar la mayor cantidad de botellas de PET para su reciclado. Ya se han instalado más de 500 y el objetivo es llegar a 1.000, abarcando tanto a ciudades capitales como provincias.

Para reforzar esa acción, Coca-Cola Bolivia apuesta también por la educación ambiental a través de proyectos como el de la plataforma Re.Crea  o las alianzas estratégicas con organismos internacionales como Helvetas Swiss Intercooperation y municipios.

“Podemos ser tan verdes como queramos ser, ya que el 89% de la carga ambiental está en el diseño del producto. Desde Coca-Cola trabajamos para que nuestros productos sean sustentables y la meta es que todos los empaques estén hechos con el 50% de resina reciclada para 2030”, agregó Claudia, en alusión el compromiso por Un Mundo sin Residuos, que también se propone recolectar y reciclar el 100% de los envases que la Compañía pone en el mercado.

La suma de esfuerzos para objetivos comunes

Durante el foro también participaron otros aliados de Coca-Cola Bolivia como la empresa Empacar, que elabora en base al reciclaje las preformas que finalmente serán las botellas que utilice la Compañía para sus empaques en el país.

Estuvieron también representantes del Gobierno Municipal de La Paz, el primer municipio ecoeficiente de Bolivia, que cuenta con dos plantas de reciclaje orgánica e inorgánica y una fábrica de plastimadera.

“La experiencia es gratificante porque se ha creado una cadena de valor donde participan alrededor de 30.000 familias bolivianas que viven del reciclaje. El reto es recuperar todo el material que sea posible para reciclar”, señaló el ejecutivo de Empacar a tiempo de resaltar que su empresa recicla el 50% de las botellas PET que se generan en Bolivia.

Coca-Cola Bolivia y Empacar trabajan desde 2016 en la incorporación del 30% de resina reciclada en las botellas. Esto ha hecho que Coca-Cola Bolivia se consolide como la industria de bebidas líder en políticas de reciclado de botellas PET del país. Asimismo, en marzo de 2020, la Compañía presentó la botella Vital hecha en 100% de PET reciclado.


Todos estos hitos demuestran que el camino por Un Mundo sin Residuos es posible y que está cada vez más cerca gracias al trabajo en equipo.