“Vivimos en un planeta en el que todos estamos de alguna manera unidos y compenetrados”, señala Alejandra López, Coordinadora Internacional de Ocean Conservancy en México, mientras camina sobre la arena blanca al borde de un mar paradisíaco. De pronto, su mano retira del agua un envase descartado. “Los plásticos los usamos una vez y los dejamos en los lugares inadecuados. Van a dar a los drenajes pluviales, terminarán en un cuerpo de agua y eventualmente en el mar”, describe. Y agrega: “El ideal es que el plástico lo transformemos en otro artículo, en otro objeto que podamos volver a utilizar”.

Así comienza “Por qué no todos los plásticos son iguales”, el episodio producido para Coca-Cola por BBC StoryWorks Commercial Stories, que integra la serie documental “Mejores vidas a través de mejores negocios”. Presentada en el marco del Foro de Bienes de Consumo 2021, que reúne a los líderes de esa industria con el fin de intercambiar mejores prácticas, cada capítulo plasma los principales desafíos que enfrenta el mundo y la importancia de que cada vez sean más las marcas y las empresas que evolucionan y trabajan en conjunto en favor de un cambio positivo. Colgate, SC Johnson, IBM, son otras de las compañías que, junto a Coca-Cola, exponen sus casos de éxito. 

El episodio presenta la evolución de la industria del plástico hacia un modelo de economía circular, tomando como ejemplo la cadena de reciclaje establecida en México, que integran más de 35 mil personas y hoy brinda un ingreso económico a miles de familias de ese país. “Si quieres aumentar la cantidad de PET reciclado en una botella, entonces tienes que recuperarla. Como productores hemos asumido esa responsabilidad y en México encontramos una oportunidad con nuestros socios embotelladores, el gobierno y otras empresas para formalizar un negocio llamado PetStar”, explica Bea Pérez, Directora Global de Comunicación, Sustentabilidad y Alianzas Estratégicas de The Coca-Cola Company. 

PetStar es la planta de reciclaje de PET grado alimenticio más grande del mundo y forma parte de la Industria Mexicana de Coca-Cola (IMCC). “Nos dimos cuenta de que no había una industria del reciclaje lo suficientemente sólida; era un sistema de recolección informal. Entonces, se creó una estructura más formal donde los recolectores tuvieran un pago consistente por medio de la valorización de los materiales, que pueden reutilizarse en la economía circular”, describe Bea.

Un Mundo Sin Residuos

“Me dedico al reciclaje desde hace más de 15 años. Para mí, el PET (plástico utilizado en botellas de bebidas, entre otros) no es basura, el PET es negocio. Yo me siento feliz de pertenecer a esa cadena del reciclaje. El gusto es porque contribuyo al planeta y, además, porque hay una retribución económica”, dice a cámara Juan, socio acopiador de PetSar en Ciudad de México. El plástico que recolectan Juan y sus colegas llega a la enorme planta de reciclaje de PET ubicada a unos 60 kilómetros de la capital azteca, donde pasa por una serie de procesos, se tritura y por medio de tecnología de última generación se transforma en pellets que, a su vez, se convierten en preformas que darán vida a nuevas botellas. “Esa es la economía circular”, enfatiza Bea.

Bea Pérez, Vice President Senior de Sustentabilidad, Comunicaciones y Alianzas Estratégicas de Coca-Cola a nivel global. 

“Reconocemos que la contaminación por plásticos es un problema crítico, que debe resolverse a través de la suma de esfuerzos”, añade la responsable de Comunicación de Coca-Cola. Y sigue: “Tuvimos que trabajar fuertemente para ser más responsables en temas de empaques (…) Queremos hacerlo mejor y tenemos que hacerlo mejor”. 

En este contexto, menciona el acuerdo firmado recientemente con The Ocean Cleanup con el fin de colaborar en la limpieza de océanos y ríos, retirar los materiales plásticos del ambiente y volver a ingresarlo en la economía circular.

Las botellas de PET recicladas se transforman en pellets con los que se crean las preformas para elaborar nuevos envases.

Todas estas iniciativas se enmarcan dentro de Un Mundo Sin Residuos, el programa global con el que la Compañía Coca-Cola se compromete, entre otras cosas, a recolectar y reciclar para el año 2030 el equivalente al 100% de los envases que pone en el mercado. 

“Estas grandes empresas, que han hecho esfuerzos, han hecho proyectos, pueden ser una gran ayuda al motivar a sus consumidores a que sean conscientes de la necesidad, de la importancia y del beneficio que para ellos mismos puede representar entrar en esa economía circular”, asegura Alejandra, de Ocean Conservancy. Y concluye: “Para todo el mundo es muy importante que los océanos se conserven sanos, limpios y sin residuos. Y eso está en nuestras manos”.

Te invitamos a visitar el sitio web #MundoSinResiduos para conocer todos nuestros objetivos de sustentabilidad.

Si querés conocer cómo PetStar se transformó en la planta de reciclado de PET de grado alimenticio más grande del mundo podés leer esta nota