Con el refrescante sabor a lima-limón de siempre, Sprite cambia su icónico envase verde por uno transparente y más fácil de reciclar, como contribución al compromiso global de la Compañía Coca-Cola de trabajar por Un Mundo sin Residuos.

Ser transparente es ser más verde. Con ese claro mensaje, Sprite marca un hito en su historia y decide cambiar el icónico color verde de su botella para ofrecer ahora un envase 100% transparente. ¿Por qué? La respuesta es más sencilla de lo que parece: el plástico transparente reingresa más fácilmente al circuito de economía circular, ofrece mayores posibilidades para ser transformado en nuevos objetos y facilita el trabajo esencial de los recicladores. Por eso, ser transparente es ser más verde.

Tanto el plástico PET colorido como el transparente pueden reciclarse, pero el segundo permite más opciones al momento de reciclarlo para convertirlo en diferentes elementos, como resina reciclada; y es que, al ser transparente, no interfiere en el color del nuevo producto. Además, simplifica y reduce costos en el proceso de separación de residuos, porque al reducir la cantidad de envases coloridos, la segregación se centra en los transparentes, lo que beneficia la tarea de los recicladores, tanto en la recolección como en los centros de acopio y reciclado.

“Queremos contribuir con un cambio tangible y positivo para el planeta. Por eso enfocamos nuestros esfuerzos en acciones de hoy que sienten las bases para un futuro mejor. Hacer negocios de la manera correcta en todas las comunidades en las que operamos es nuestra responsabilidad para poder alcanzar nuestras metas de desarrollo sostenible, y eso empieza por lo que producimos”, señala Claudia Guereca, encargada de Portafolio Manager de Coca-Cola para Perú y Bolivia, y agrega: “Estamos muy orgullosos de que una marca tan querida e icónica como Sprite evolucione hacia un camino más sustentable”.

El cambio en el color del envase se aplicará a todas las presentaciones PET de la marca del portafolio de Coca-Cola en Bolivia, en el marco de una iniciativa global que da sus primeros pasos en la región. “Estaremos con una etiqueta edición limitada que explica este cambio y el beneficio para el planeta”, agrega Claudia.

Esta iniciativa se lleva a cabo en todos los países donde se comercializa la marca Sprite. 

La llegada de la nueva botella Sprite es un paso más en el compromiso global Un Mundo sin Residuos, por el que la Compañía Coca-Cola busca recolectar y reciclar el equivalente al 100% de los envases que pone en el mercado para 2030. Desde el diseño de los envases, el plan de reciclaje y reutilización, hasta las alianzas con agentes claves de la comunidad para hacerlo posible, la Compañía trabaja de forma activa para llevar adelante acciones que hagan posible su objetivo.

En el mismo camino, en Bolivia, por ejemplo, en 2016 se incorporó un 30% de resina reciclada en todas las botellas, y desde marzo de 2020 la botella Vital de 500 ml está elaborada 100% con PET reciclado.

Y Embol, una de las embotelladoras de Coca-Cola en Bolivia, comercializa empaques con 30% de resina reciclada y espera llegar al 50% en el transcurso de 2021.

Asimismo, Empacar, que fabrica las preformas de resina PET para la Compañía, desarrolló junto a Coca-Cola Bolivia la botella Ecoflex -para las botellas de 600 ml de Vital, hecha 100% de resina reciclada y menos gramaje de plástico en su elaboración, lo que la hace más liviana y fácil de reciclar.

Con el lanzamiento de la nueva botella Sprite Clear, Bolivia se convirtió en uno de los países pioneros en la región y el mundo al adoptar este nuevo envase que ya se utiliza en países como Alemania, Gran Bretaña, Noruega, Sudáfrica, Ecuador y Filipinas y que se está implementando también en Uruguay, Argentina, Chile, y Paraguay.

Juntos, Un Mundo sin Residuos es posible.