En el marco del proyecto de reposición de la huella hídrica boliviana, impulsado por la Fundación Natura y Fundación Coca-Cola de Bolivia, vecinos de San Jacinto construyeron una planta de filtrado de agua que podrá ser replicada en otras comunidades.

“Nunca pensé que iba a ver salir agua limpia por el grifo. Más de 30 años que tomamos agua con lama y animales muertos. He esperado esto desde que era niño y ahora mis hijos también lo van a ver”, dice Eliseo Chura, productor de la comunidad de San Jacinto.

La unión hace la fuerza y esto lo saben bien las 43 familias que viven en la comunidad de San Jacinto, ubicada a seis kilómetros de la ciudad de Coroico, en el norte del departamento de La Paz. La alegría de Eliseo es compartida por todos los vecinos, cuyo trabajo les permitirá acceder a agua limpia y segura.

Con ingenio y tenacidad, trabajaron día y noche en el desarrollo de un prototipo de un sistema de filtro desarenador.  Ahora, con el apoyo de la Fundación Natura y la Fundación Coca-Cola de Bolivia, la comunidad podrá mejorar el modelo y replicarlo en otras zonas con problemas de acceso al agua. 


“Antes el agua bajaba por acequias y zanjas a través de nuestros potreros, luego se colocaron los tubos hasta un tanque central desde donde el agua baja sin filtrar a nuestras casas. Ese es el problema que ahora vamos a solucionar”, asegura Modesto Quispe, dirigente de esta comunidad.

Esta iniciativa forma parte de los Acuerdos Recíprocos por Agua (ARA), promovidos por la Fundación Natura, que contribuyen a la creación de conciencia colectiva y permiten a los municipios implementar políticas públicas para cuidar los bosques y fomentar prácticas de manejo sostenible. La construcción de la planta filtradora permitirá el acceso a agua segura para los vecinos, quienes se comprometieron a preservar 61 hectáreas de bosque durante los próximos 15 años.

El nuevo sistema filtra el agua que llega del río al tanque central. El líquido pasa por varias cámaras, que cuentan con un sistema de tubos y filtros de piedras y arena para purificar el agua. El objetivo es retener y reducir los residuos sólidos como el barro o los restos de animales.

“Tenían serios problemas con los ductos de agua y filtro. Se rompían las cañerías porque estaban viejas. El proyecto ha llegado a renovarles el sistema de filtrado de agua para que accedan a agua limpia. Es una comunidad que vive en constante estrés hídrico por la suciedad del agua”, explica María Teresa Vargas, Directora de Fundación Natura.


El compromiso de los vecinos de San Jacinto con el cuidado del agua se vive cada día. En esta zona está una de las cascadas naturales más paradisíacas de Coroico, que atrae a turistas de todo el país. Allí también se encuentra la principal toma de agua que abastece a la comunidad San Jacinto y a todo Coroico. La actividad turística y la excesiva presión sobre los recursos hídricos llevó a los vecinos a proteger el río Taitimonte mediante la reforestación de la zona.

“Tenemos cuatro ríos que cruzan nuestra comunidad, protegerlos es nuestra obligación”, explica José Luis Mamani, un productor de la comunidad, que además impulsa proyectos ecoturísticos.

La Fundación Natura trabaja desde 2017 en el municipio de Coroico y desde 2019 cuenta con el apoyo de Fundación Coca-Cola de Bolivia para extender los ARA. En este municipio las fundaciones colaboran en la ejecución de iniciativas en las comunidades de San Félix, San Jacinto y Unduavi. Hasta 2019 se preservaron 214 hectáreas de bosque y mejoraron el acceso al agua para 135 familias.