Con la llegada del feriado por carnaval, muchas personas se preparan para tomarse un descanso y cambiar el aire de la ciudad por la tranquilidad de la naturaleza. Y aunque la pandemia por Covid-19 frenó los desplazamientos en 2020, las salidas dentro del país y en pequeños grupos ganan terreno y se vislumbra como una nueva tendencia de turismo sustentable.

Ante este nuevo escenario, existe un mayor interés por visitar áreas rurales y por experiencias de contacto directo con la naturaleza. Nelson Pacheco, experto en gestión de Turismo Sostenible explica que “la diferencia de este tipo de turismo es que inyecta recursos en las comunidades y respeta el medio ambiente”.

Esta reciente demanda, considera Nelson, obedece a muchos factores, pero principalmente a la toma de conciencia del turista local, que ahora valora y prioriza destinos naturales antes que las grandes ciudades donde existen aglomeraciones. 

“Los jóvenes aman y respetan la naturaleza y colaboran en su cuidado durante las visitas”, señala el especialista, y agrega que existen reglas específicas para causar el menor impacto medioambiental a la hora de hacer turismo.

Y es que el turismo sustentable, explica el experto, no solo cuida la naturaleza sino que también dinamiza la economía en las comunidades locales. 

Consejos para cuidar la naturaleza durante las vacaciones

¿Cuál es el comportamiento adecuado a la hora de vacacionar? Por un lado, podemos optimizar la elección de los medios de transporte: para distancias largas se recomienda elegir buses o trenes; y la bicicleta para transporte dentro del área urbana. Esa decisión colaborará con la reducción de la huella de carbono.

Por otro lado, es importante que, durante cada visita, los desechos generados sean depositados en la basura o guardados para luego ser correctamente segregados. Además, cada lugar natural es rico en su propia flora y fauna: por eso, debemos respetar las indicaciones sobre los animales y no alterar áreas verdes protegidas. 

Todas esas acciones colaboran con una convivencia armónica con el entorno. Y eso le valió a Bolivia su primer destino sostenible en 2019: el Parque Nacional Toro Toro, en el norte de Potosí. Allí se pueden encontrar huellas de dinosaurio y fósiles en la caverna de Huma Jalanta, ruinas incaicas, pinturas rupestres y cañones, entre otros atractivos. Cada año, antes de la pandemia, recibía alrededor de 25.000 visitas.

“Se debe educar al turista local en el cuidado de las áreas que visita, especialmente que los desechos que produce regresen consigo”, agrega Nelson.

Consejos para vivir unas vacaciones “verdes”