La ciudad de La Paz concentra a más de un millón de personas y a diario se recoge 600 toneladas de basura. El 80% de los desechos generados en la ciudad puede reciclarse. De este porcentaje, el 60% corresponde a residuos orgánicos y un 20% a residuos inorgánicos reciclables como el papel, cartón, aluminio y plásticos. En este contexto, La Paz se propuso ser la primera ciudad ecoeficiente de Bolivia. Para eso, desde el 1 de septiembre se realiza un ambicioso proyecto de recojo diferenciado de residuos sólidos.

Mariana Daza, Secretaria Municipal de Gestión Ambiental y quien coordina el proyecto, afirma que en estas dos semanas de vigencia ya se obtuvieron resultados contundentes. Desde su comienzo, se concentraron en el reciclado de residuos inorgánicos. Sin embargo, ya identificaron la necesidad de actuar sobre ese 60% de residuos orgánicos, con el objetivo de reducir al 20% el total que termina en el relleno sanitario de Alpacoma.

La autoridad municipal señaló a Journey que en el pasado hubo varios esfuerzos por implementar proyectos de esta naturaleza, pero no existía un marco legal, ni un compromiso consciente de la ciudadanía. “Ahora tenemos la figura clara sobre la responsabilidad de los desechos. Somos responsables los ciudadanos, Gobiernos Municipales, departamentales y el sector privado”, remarca Mariana, al referirse a la Ley 755 de Gestión de Residuos, que entró en vigencia en 2015 y establece obligaciones y responsabilidades en torno a este tema.

Se establecieron dos zonas piloto en Achumani (zona sur) y Miraflores (zona central). Ahí funcionan las denominadas “Islas verdes”, que son espacios específicos, donde se repartieron 14 pares de contendedores de 3,2 metros cúbicos de color azul (para papel y cartón) y amarillo (para separar los plásticos). Además, cuentan con buzones donde los vecinos también pueden reciclar vidrio.

Un camión, de carga lateral, tiene la tarea del recojo de los residuos ya seleccionados. Los traslada a una planta de separación y clasificación, para luego ser tratados y reciclados por otras empresas privadas que se sumaron también a la iniciativa pionera en el país.

La Alcaldía ha articulado una red junto a agentes privados para cerrar el ciclo de reciclaje. Las empresas transformadoras -como Papelbol, Empacar, Envibol y Coca-Cola, entre otros- son un eslabón fundamental de este proceso.  “Antes, quienes separaban los residuos en sus casas o empresas veían que era en vano porque pasaba  el carro basurero y se llevaba todo junto. Eso no sucede ahora”, acota convencida Mariana, resaltando que además de hacer el recojo diferenciado de los residuos, el municipio, los selecciona y acondiciona para entregar a las empresas privadas que se encargan de su posterior transformación.

Alineados con esta iniciativa, la Fundación Coca-Cola de Bolivia, conformada por EMBOL S.A. y The Coca-Cola Company, apoyaron el primer concurso “Ecolegio” que lleva adelante desde junio el Gobierno Municipal de La Paz en unidades educativas fiscales y de convenio.

Hasta el momento se registraron 43 colegios que tienen la misión de recolectar la mayor cantidad de botellas PET posibles hasta fin de año.  El concurso apunta a que los estudiantes de los últimos cursos lideren la recolección de los residuos reciclables, con el apoyo de sus compañeros de cursos inferiores. Los colegios ganadores recibirán equipamiento educativo, como computadoras, pizarras acrílicas y data-show, entre otros materiales.

En solo 15 días de recolección diferenciada y el apoyo de las brigadas en los ecolegios ya se han recolectado alrededor de 20 toneladas de residuos reciclables.