Tras dos años como Gerente de Operaciones en Coca-Cola Bolivia, Nicolás Fortún asumió el liderazgo de la Compañía en el país con el foco puesto en el desarrollo del equipo. El flamante Country Manager recibió a Journey para hablar de los desafíos que implica esta nueva responsabilidad y delinear las prioridades que tendrá su gestión.

A sus 30 años Nicolás no duda en reconocer que pasa por el mejor momento profesional y personal. Casado con Clarita desde hace tres años, con quien vivió en cuatro ciudades distintas en pocos años y comparte infinidad de sueños, el ejecutivo oriundo de La Paz asumió el reto más importante de su carrera con gran entusiasmo.

Al hablar de su trayectoria, Nicolás recuerda con orgullo sus primeros años de trabajo como joven profesional en el exterior o sus inicios en Embol, embotelladora de Coca-Cola en Bolivia. En 2017 pasó a formar parte de Coca-Cola como Gerente de Operaciones. Con la certeza de que le espera un camino cargado de desafíos, el joven Country Manager se muestra seguro y confiado en el gran equipo que lo acompaña en esta nueva etapa.

¿Qué siente al asumir el liderazgo de una de las compañías más relevantes de Bolivia?

La verdad es un privilegio trabajar aquí. Tenemos suerte de trabajar en un mercado altamente complejo como el de Bolivia, que es como nueve países en uno, con características culturales y de consumo totalmente distintas. Es sumamente desafiante tener una estrategia que calce para todos los tipos de consumidores, desde la estrategia de precio comercial hasta la oferta de los productos.

¿Cómo capitaliza su trayectoria pasada en este nuevo rol?

La carrera me ha definido como persona, me ha llevado de una ciudad a otra, ha sido perseguir sueños y aspiraciones. A pesar de ello, no me considero una persona estresada y ansiosa por el tema, me adapto a cualquier situación.

¿Cómo es el día a día de un Country Manager?

Hoy en día estoy muy enfocado en derribar barreras. El pensamiento de la Compañía sobre cómo trabajamos está cambiando y eso me gusta mucho. En el día a día tengo muchas responsabilidades pero me gusta pensar que mi mayor foco es levantar las barreras para que el equipo siga trabajando. Hemos conformado un grupo multidisciplinario sumamente competitivo que avanza a ritmo constante. Mi rol es facilitar su trabajo.

¿Cuáles son los desafíos de Coca-Cola en Bolivia?

Estamos alineados a los objetivos globales de la Compañía: queremos seguir innovando y acompañando a nuestros consumidores, ofreciéndoles opciones de bebidas que acompañen su estilo de vida.

Actualmente Coca-Cola es una Compañía Integral de Bebidas, con un portafolio diverso que en Bolivia está integrado por más de 35 opciones.

¿Cuáles serán los ejes de trabajo en su gestión?

Mi propósito es transformar la forma en que trabajamos para ser el equipo, Compañía + Bottler, más integral de la región.

El tiempo y forma en la que pasamos de una idea a un producto en el mercado son la clave del éxito en un mundo globalizado; por ese motivo, promovemos una cultura de trabajo ágil y dinámica para acelerar la toma de decisiones.

Adicionalmente, sabemos que para nuestros consumidores reducir el consumo de azúcar en alimentos y bebidas es cada vez más importante. Por ello, uno de los desafíos primordiales radicará en la reformulación de recetas para reducir el azúcar de las bebidas y al mismo tiempo conservar su sabor. Estamos trabajando, además, para ampliar el porfolio en el país con nuevas categorías y sabores.

¿Cómo se logra liderar la preferencia de la gente desde hace más de 133 años?

Nos enorgullece ser una empresa que escucha a la gente y, por lo tanto, entiende y se adelanta a sus necesidades. Nuestro compromiso con la innovación nos permite estar siempre un paso adelante. Somos una Compañía de alcance global con operaciones a nivel local, y conocemos las particularidades de cada mercado. Aquí contamos con un equipo conformado por bolivianos talentosos, comprometidos y apasionados con la Compañía, atentos a las necesidades de la gente y las comunidades en las que viven.

¿Cómo se traduce el aporte de Coca-Cola a la economía boliviana?

Generamos orgullosamente más de 3.000 empleos directos en el país y tenemos suscritos más de 400 contratos y servicios con terceros en nuestra cadena de valor.

El Sistema Coca-Cola en Bolivia cuenta con 5 plantas de producción (La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Trinidad y Tarija) y 15 centros de distribución que abastecen a los más de 500 camiones, que a su vez llegan a 113.000 puntos de venta. Donde es necesario, hasta distribuimos nuestras bebidas en barco. Llegamos hasta el último rincón del país. El 75% de nuestros clientes son pequeños comercios, kioscos y almacenes para los que la venta de bebidas constituye la principal fuente familiar de ingresos.

En cuanto a la producción, las inversiones asumidas en los últimos años por parte de nuestro embotellador EMBOL se tradujeron en la ampliación de la capacidad productiva y la infraestructura de almacenamiento de producto. Asimismo, se destinaron a la adquisición de nuevas líneas de embotellado y equipos, con la finalidad de mantener la modernización y eficiencia de las operaciones. Esto nos permite, además,cumplir con los estándares de calidad más altos de la industria.

¿Cómo evalúa el primer semestre de la Compañía en el país?

Hemos cumplido y superado las expectativas que definimos en el plan del año. Hemos impulsado exitosamente nuestros empaques retornables durante los primeros cuatro meses, entregando conveniencia a los consumidores a través de un portafolio responsable con el medio ambiente.

En Coca-Cola tenemos claro que nuestras prioridades son las personas y nuestro planeta, por eso hacemos negocios de la manera correcta, contemplando nuestros valores y trabajando de manera sustentable para nuestro negocio y las comunidades en las que operamos.

¿Cómo se traduce esa sustentabilidad en el marco del negocio?

La sustentabilidad atraviesa nuestro negocio. Hoy nos enfocamos en tres pilares principales: Un Mundo sin Residuos, Nuestras Comunidades y Cuidado del Agua.

En Bolivia, por ejemplo, implementamos un programa de reposición de agua a los acuíferos más importantes del país. El proyecto tiene como objetivo proteger y mejorar la infiltración de los acuíferos que abastecen las Cuencas de los Ríos Grande y Piraí, a través de acuerdos de conservación con familias propietarias de tierras forestales. Como resultados de los primeros años, se han logrado mejorar los medios de vida de más de 159 familias de cuenca arriba y proteger 14.000 hectáreas de bosque.

En cuanto a nuestras operaciones, hemos trabajado intensamente para  desarrollar un portafolio retornable que nos permite reutilizar los envases de plástico 8 veces y los de vidrio 20, siempre que se conserven en óptimas condiciones. Logramos reducir el peso de nuestras botellas PET, reutilizar envases a través de los recipientes retornables que son 100 % renovables y reciclables y renovar el envase “Botella a Botella” que es elaborado con un 30% de resina reciclada.

Al mismo tiempo, en línea con nuestro programa global 5by20, por el que la Compañía se comprometió a empoderar a 5 millones de mujeres para 2020, en Bolivia desarrollamos junto al Grupo Nueva Economía y la Fundación Coca-Cola de Bolivia el programa Gerente Pyme. Mi negocio. Desde el comienzo de esta iniciativa, en 2016 más de 1.400 personas se capacitaron en los cursos de finanzas, marketing y gerencia general. El 70% de los participantes son mujeres dueñas de tiendas de barrio. Este año, el programa tendrá alcance nacional y espera capacitar a 1.500 mujeres de todo el país.

¿Cuál es la inversión prevista en el país para los próximos años?

Es un plan ambicioso. Estamos encarando un plan de crecimiento y de inversión a tres años con el embotellador, no solo en la adaptación de planta sino también en activos de mercado.

¿Qué diferencia al mercado boliviano en la región?

La cultura, definitivamente. Si bien otros países tienen un patriotismo y regionalismo en ciudades específicas como las capitales, es distinto a cómo la cultura impacta el consumo en nuestro en país. Como les comentaba, Bolivia es la suma de  nueve países en uno y nuestro desafío es atender las necesidades de todos ellos cada día del año.